El Departamento Provincial de Aguas (DPA) mantiene un operativo de monitoreo y asistencia en el arroyo Gutiérrez, en Bariloche, luego de que las intensas precipitaciones registradas durante el fin de semana generaran una crecida que multiplicó por más de dos el caudal habitual del curso de agua.
Según informaron desde el organismo, el arroyo pasó de transportar 3 metros cúbicos por segundo a registrar picos cercanos a los 8 metros cúbicos por segundo, una situación que provocó complicaciones en distintos sectores de la ribera y afectó a vecinos de Villa Los Coihues.
Trabajos para acelerar el escurrimiento
Las tareas se concentran en despejar sectores del cauce para facilitar la circulación del agua y disminuir los niveles acumulados en las zonas más comprometidas. Las primeras intervenciones comenzaron el sábado en inmediaciones del denominado Puente Negro y continuaron desde el lunes en el sector del desarenador que abastece al canal de la usina del Ejército. Los trabajos se realizan con maquinaria propia del DPA y en coordinación con la Municipalidad de Bariloche y representantes de la junta vecinal.
Entre 20 y 25 vecinos afectados
De acuerdo con los datos relevados por el organismo provincial, la crecida impactó especialmente sobre áreas cercanas a la desembocadura del lago Gutiérrez. El delegado regional del DPA, Matías Tormann, explicó que la prioridad es reducir la acumulación de agua en sectores donde hubo afectación de la ribera y riesgos para viviendas cercanas al cauce.
Las autoridades estimaron que entre 20 y 25 vecinos resultaron alcanzados por las consecuencias directas de la crecida. Si bien el nivel del agua comenzó a descender durante las últimas horas, el organismo provincial decidió mantener maquinaria y personal en el lugar.
La intención es seguir de cerca la evolución del arroyo y actuar rápidamente ante cualquier modificación en las condiciones hidrológicas. El operativo forma parte de la respuesta desplegada tras el temporal que afectó distintos sectores de la cordillera rionegrina y que volvió a poner en alerta a los organismos encargados del manejo de cursos de agua y la prevención de emergencias.