Las clínicas y sanatorios privados de Río Negro, nucleadas en la Federación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados (FECLIR), adhirieron al pedido urgente de audiencia que las entidades nacionales del sector presentaron al jefe de Gabinete Diego Santilli, actual coordinador del gabinete nacional en el gobierno de Javier Milei.
El documento, firmado por representantes de ADECRA, ACAMI, CONFECLISA, CAPRESS y Salud Federal, advirtió que los prestadores privados constituyen un componente estructural de la capacidad asistencial del país, con más del 51% de los establecimientos con internación y el 56% de las camas disponibles. En ese contexto, se subrayó que la crisis financiera y operativa que atraviesan las instituciones compromete progresivamente la sustentabilidad del sistema.
Las clínicas rionegrinas remarcaron que el modelo retributivo de PAMI no ha sido actualizado en los últimos dos años, lo que genera un atraso significativo frente a la evolución de precios y salarios. A esto se suman los incrementos permanentes en insumos críticos y costos de internación, que deterioran el capital de trabajo y repercuten en toda la cadena de pagos.
El escrito planteó la necesidad de una reforma tributaria para los prestadores privados de salud, y advirtió que el cierre de clínicas afectaría directamente a los trabajadores, al sistema y a la comunidad. “La problemática excede la situación particular de los prestadores y requiere ser abordada como una cuestión de política pública integral”, señalaron las entidades.
Desde Río Negro, FECLIR acompañó el reclamo nacional y destacó que preservar la capacidad asistencial instalada es clave para garantizar la continuidad de las prestaciones y evitar una mayor presión sobre el sistema público.