Las clínicas y sanatorios de Río Negro informaron que desde este miércoles suspenderán la atención de consultas de guardia para afiliados de PAMI, en el contexto de reclamos por la fuerte depreciación de los aranceles que perciben por las prestaciones. La decisión se tomó de manera conjunta con instituciones privadas de Neuquén, Chubut y La Pampa, que integran el bloque de prestadores del organismo nacional en la Patagonia.
Las entidades señalaron que en los últimos dos años y medio los valores retributivos del PAMI sufrieron una pérdida real del 75%, lo que hace “absolutamente imposible” sostener los costos de funcionamiento de las clínicas y sanatorios. “No se puede mantener el recurso humano necesario, afrontar las necesidades de infraestructura y tecnología médica, cumplir con proveedores e impuestos”, remarcaron.
La medida implica que las guardias médicas no atenderán consultas generales bajo cobertura de PAMI, aunque se mantendrá la atención en situaciones de emergencia, en virtud de la responsabilidad médico-legal de los profesionales. Los prestadores recordaron que ya existen otras limitaciones vigentes, como la suspensión de ciertas cirugías, debido a la imposibilidad de absorber los costos de materiales.
El escenario se agrava por los cupos impuestos por el propio Instituto en prestaciones ambulatorias, que dejan sin servicio a los afiliados en los primeros días de cada mes y generan una demanda contenida con consecuencias impredecibles. “Hemos dado sobradas muestras de predisposición y esfuerzo por encontrar soluciones, pero no hemos tenido la misma respuesta por parte de PAMI”, expresaron las clínicas.
En Río Negro, la medida alcanza a instituciones de referencia como Leben Salud, Hospital Privado Regional, Sanatorio San Carlos, Sanatorio Austral, Clínica Central, Clínica Viedma, Clínica Roca, Policlínico Privado, Sanatorio Juan XXIII, IMEPA, Policlínico Modelo, Clínica Cruz del Sur, Instituto Radiológico de General Roca y Sanatorio Río Negro.