Dos trabajadores de la Provincia de Río Negro recurrieron a la Justicia de Villa Regina para solicitar su propia quiebra luego de quedar imposibilitados de afrontar sus obligaciones económicas. Se trata de una empleada policial y de un trabajador vinculado al ámbito educativo, cuyos ingresos se encontraban fuertemente afectados por préstamos, tarjetas de crédito, embargos y otros descuentos.
La jueza del fuero Civil hizo lugar a ambas presentaciones al considerar acreditado el estado de cesación de pagos, es decir, la imposibilidad de cumplir regularmente con los compromisos asumidos.
Los expedientes reflejan una problemática creciente vinculada al sobreendeudamiento de consumidores, una situación que se produce cuando las obligaciones financieras superan ampliamente la capacidad real de pago de una persona y terminan comprometiendo su subsistencia cotidiana.
En los dos casos analizados por la Justicia, las deudas estaban vinculadas a créditos obtenidos con bancos y entidades financieras, además de consumos realizados mediante tarjetas de crédito. Los descuentos aplicados sobre los salarios habían llegado a tal punto que los trabajadores prácticamente no contaban con ingresos disponibles para cubrir gastos básicos.
Qué implica una quiebra personal
La declaración de quiebra permite concentrar todas las deudas dentro de un único proceso judicial y evita que cada acreedor continúe reclamando individualmente por distintas vías.
A partir de esa resolución interviene un síndico, quien debe analizar la situación patrimonial del deudor, confeccionar inventarios, verificar créditos y controlar los bienes que eventualmente pueden destinarse al pago de las obligaciones reconocidas.
La legislación también establece el denominado desapoderamiento, por el cual la persona mantiene la titularidad de sus bienes, pero pierde la facultad de disponer libremente de aquellos alcanzados por el proceso.
En uno de los expedientes, la Justicia ordenó suspender descuentos salariales vinculados a deudas anteriores a la quiebra y paralizar determinados débitos bancarios. Al mismo tiempo, dispuso que una parte de los ingresos sea depositada en una cuenta judicial para integrar los fondos del proceso.
Un problema que excede una deuda puntual
Las resoluciones también valoraron el contexto personal de los involucrados. En el caso de la trabajadora policial, su salario constituye el principal sustento del hogar y además debe afrontar el pago de un alquiler. El trabajador de la educación, por su parte, atraviesa problemas de salud.
Según surge de los expedientes, el endeudamiento dejó de estar asociado a obligaciones aisladas y terminó afectando de manera general la economía familiar de ambos trabajadores.
Ahora será la Sindicatura, bajo control judicial, la encargada de determinar qué deudas serán reconocidas, qué bienes podrán utilizarse para responder a los acreedores y cómo continuará cada uno de los procesos abiertos en Villa Regina.