La provincia de Río Negro reforzó los controles sobre las actividades vinculadas al desarrollo del proyecto de gas natural licuado (GNL) en el Golfo San Matías con una inspección realizada a bordo del buque Gabrielle, una embarcación de bandera liberiana que presta apoyo logístico a las obras offshore impulsadas por Southern Energy S.A. (SESA).
El operativo fue llevado adelante por técnicos de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, con autorización de la Prefectura Naval Argentina, como parte del seguimiento ambiental que la Provincia mantiene sobre las tareas asociadas al desarrollo energético en la costa rionegrina.
Qué controlaron los inspectores
Durante la recorrida se verificaron las condiciones ambientales de la embarcación, con especial atención en el manejo de residuos generados a bordo y en los recursos disponibles para responder ante eventuales incidentes de contaminación.
Los equipos técnicos también revisaron documentación vinculada a la operación del buque, entre ella el Plan de Gestión de Basuras elaborado bajo las exigencias del Convenio MARPOL y el Plan de Emergencia para casos de contaminación por hidrocarburos (SOPEP), además de los certificados obligatorios de la nave.
Desde el organismo provincial explicaron que estos controles forman parte de las condiciones establecidas para el desarrollo del proyecto FLNG Golfo San Matías y tienen como objetivo verificar que las operaciones marítimas se ejecuten bajo parámetros ambientales adecuados.
La fiscalización apunta a confirmar que las embarcaciones involucradas cuenten con protocolos de prevención, respuesta y mitigación ante posibles impactos sobre el ecosistema marino.
Continuarán las inspecciones
La Secretaría de Ambiente adelantó que las tareas de control y fiscalización continuarán durante las distintas etapas de ejecución de las obras offshore. El monitoreo forma parte del esquema de seguimiento aplicado sobre uno de los proyectos energéticos más importantes que se desarrollan actualmente en la costa rionegrina, en un contexto donde el avance de nuevas inversiones convive con la exigencia de resguardar los recursos naturales del Golfo San Matías.