La Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Comahue avanzaron en una agenda de trabajo conjunta orientada a fortalecer la producción frutícola y fomentar la participación de las nuevas generaciones en una de las actividades económicas más emblemáticas del Alto Valle.
El encuentro reunió al presidente de la Federación, Sebastián Hernández, con el decano de la Facultad de Ciencias Agrarias, Esteban Jockers, y la vicedecana Pamela Fagotti, quienes coincidieron en la necesidad de profundizar el vínculo histórico que existe entre la institución académica y el sector productivo.
Durante la reunión se definieron distintos ejes de trabajo vinculados a la asistencia técnica, la capacitación, las prácticas profesionales, las pasantías estudiantiles, la investigación aplicada y programas relacionados con la comercialización de frutas y hortalizas. La intención es generar herramientas que permitan acercar a los estudiantes a la actividad productiva y responder a los desafíos que hoy enfrenta la fruticultura regional.
Preocupa el recambio generacional
Uno de los puntos centrales del encuentro estuvo relacionado con la necesidad de fortalecer el arraigo de los jóvenes y promover vocaciones vinculadas al sector agroproductivo. Las autoridades universitarias plantearon avanzar junto a la Federación en un plan de difusión destinado a escuelas secundarias para incrementar las inscripciones en las carreras que ofrece la Facultad de Ciencias Agrarias.
La propuesta cobra especial relevancia debido a que muchos de los estudiantes potenciales son hijos de productores, situación que genera un interés compartido entre ambas instituciones para sostener la actividad frutícola en el tiempo.
Desde la Facultad remarcaron que la fruticultura atraviesa un escenario complejo marcado por la expansión de Vaca Muerta, los cambios en el uso del suelo, la urbanización, la diversificación productiva, el avance de nuevas actividades económicas y los efectos del cambio climático.
Frente a ese contexto, productores y autoridades universitarias coincidieron en que fortalecer la formación, la investigación y la vinculación con el territorio será clave para sostener la competitividad y el desarrollo del valle irrigado.