El Gobierno de Río Negro renovó su reclamo ante Vialidad Nacional para que ejecute reparaciones urgentes en los sectores más comprometidos de las rutas nacionales 22 y 151, luego de que las lluvias registradas en los últimos días agravaran el deterioro de la calzada en distintos puntos del Alto Valle.
La preocupación principal está puesta en la seguridad vial de miles de automovilistas, transportistas y trabajadores que utilizan diariamente ambos corredores, considerados estratégicos para la conectividad, la producción y el transporte de cargas en la provincia.
Uno de los sectores que genera mayor inquietud es la zona de Puente 83 sobre la Ruta Nacional 22, donde el estado de la calzada se deterioró aún más tras las precipitaciones recientes y obligó a renovar los pedidos de reparación.
Nación sigue siendo responsable
Desde el Gobierno provincial recordaron que, aunque avanzan las gestiones para que Río Negro asuma la administración de las rutas 22 y 151, el traspaso todavía no se concretó y, por lo tanto, la responsabilidad sobre el mantenimiento y conservación de ambas trazas sigue siendo de Vialidad Nacional.
La Provincia viene impulsando desde hace meses la transferencia de los corredores para poner en marcha un programa de recuperación y mejoras en los tramos más afectados. Sin embargo, también advirtió que el proceso debe concretarse bajo condiciones claras desde el punto de vista administrativo, jurídico y operativo.
Según las estimaciones oficiales, la formalización del traspaso podría concretarse durante la segunda quincena de noviembre. Recién a partir de entonces Río Negro estaría en condiciones de ejecutar obras sobre ambas rutas.
Reclaman respuestas inmediatas
Mientras avanzan las negociaciones entre Nación y Provincia, el Ejecutivo rionegrino insiste en que las tareas básicas de mantenimiento no pueden quedar sujetas a los tiempos administrativos del proceso de transferencia.
Por ese motivo, solicitó la ejecución inmediata de trabajos de conservación en los sectores más afectados por las lluvias para reducir riesgos de accidentes y mejorar las condiciones de circulación.
La Provincia sostiene que el futuro traspaso no debería interrumpir las obligaciones actuales de Vialidad Nacional y remarca que la seguridad de quienes transitan diariamente por las rutas 22 y 151 requiere respuestas urgentes.