El gobernador Alberto Weretilneck volvió a poner al Tren Patagónico del Valle en el centro de la agenda y aseguró que Río Negro está "fundando un nuevo sistema de transporte" para el Alto Valle. Mientras avanza la licitación de $1.781 millones para intervenir cinco estaciones entre Cipolletti y Roca, el mandatario prometió puntualidad, formaciones en buenas condiciones y seguridad para los pasajeros. Sin embargo, todavía queda por resolver la pregunta que más interesa a los usuarios: ¿cuándo volverá a circular el tren? y ¿qué falta para que el servicio llegue efectivamente hasta General Roca?
La declaración fue realizada durante una visita a las oficinas centrales de Tren Patagónico, donde Weretilneck repasó el proceso de recuperación ferroviaria. "El Tren del Valle ya es una realidad", afirmó, en un mensaje que busca mostrar que el proyecto dejó atrás la etapa de los anuncios y comienza a avanzar con medidas concretas. Pero el propio cronograma revela que todavía hay varios pasos por delante antes de que los pasajeros puedan utilizar nuevamente el servicio.
En ese sentido, el próximo 24 de noviembre se abrirán las ofertas de la primera licitación, que cuenta con un presupuesto oficial de $1.781.449.911,70. Los trabajos alcanzarán a las estaciones de Cipolletti, Fernández Oro, Allen, J.J. Gómez y Roca. También se construirá un nuevo acceso para pasajeros en las inmediaciones de la Facultad de Medicina de Cipolletti, un punto estratégico para estudiantes, docentes y trabajadores que se trasladan diariamente desde distintas localidades.
Las obras contemplan rampas de acceso, andenes accesibles, refugios cubiertos, iluminación y nueva señalización. La intención es mejorar las condiciones para el ascenso y descenso de pasajeros, además de ordenar los espacios de espera. El plazo previsto de ejecución es de 90 días, aunque primero deberán conocerse las empresas oferentes, completar el proceso de adjudicación y comenzar los trabajos.
Sin embargo, el desafío ferroviario no termina en las estaciones. Weretilneck puso especial énfasis en que el servicio sea puntual, que cuente con buenos coches y que los usuarios tengan condiciones seguras para subir y bajar. Son tres aspectos fundamentales para un proyecto que pretende convertirse en una alternativa cotidiana y no quedar reducido a una recuperación de infraestructura. Para conseguirlo también será necesario contar con formaciones disponibles, vías en condiciones y una organización operativa capaz de sostener horarios y frecuencias.
Por otra parte, el Gobernador vinculó el regreso del tren con el plan de recuperación de las rutas nacionales 22 y 151. La Provincia busca presentar ambas iniciativas como parte de una misma estrategia de conectividad, en una región donde el crecimiento de las ciudades, la actividad productiva y el desarrollo de Vaca Muerta multiplicaron los desplazamientos. La Ruta 22 soporta diariamente el tránsito de vehículos particulares, colectivos y camiones, por lo que el ferrocarril aparece como una alternativa para reducir la dependencia del transporte automotor.
La conexión con Neuquén también forma parte de la apuesta. El Alto Valle funciona como una región integrada, aunque sus habitantes deban atravesar límites municipales y provinciales para trabajar, estudiar o atenderse en centros de salud. La intención oficial es que el tren acompañe esa realidad y permita construir un sistema de transporte regional. Pero para que esa promesa se concrete todavía habrá que resolver cuestiones técnicas, operativas y de coordinación entre las jurisdicciones.
El anuncio de Weretilneck vuelve a instalar una expectativa que atraviesa a miles de vecinos del Alto Valle. Roca aparece dentro de la primera etapa de recuperación y las obras ya tienen presupuesto y fecha de apertura de ofertas. Lo que todavía no tiene fecha es el regreso efectivo del servicio.