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El desafío de Weretilneck con las rutas 22 y 151: "No se resuelve de un día para otro"

Tras asumir el control de 337 kilómetros de las rutas nacionales 22 y 151, Alberto Weretilneck reconoció que la recuperación demandará tiempo y recursos. La Provincia anunció obras por más de $10.700 millones para reparar los tramos más deteriorados y avanzar con las intervenciones urgentes.

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Viernes, 30 de octubre de 2026 a las 07:11
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El gobernador Alberto Weretilneck aseguró que comienza una nueva etapa para Río Negro después de asumir el control de 337,62 kilómetros de las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores que arrastran años de deterioro, baches profundos, deformaciones y obras inconclusas. En un mensaje publicado anoche en sus redes sociales, reconoció que la recuperación no será inmediata y anticipó cuáles serán las prioridades, mientras la Provincia ya anunció un primer paquete de intervenciones por más de $10.700 millones. «No se resuelve de un día para otro», advirtió.

"Es la primera vez en la historia de nuestra provincia que vamos a decidir nosotros lo que pasa con nuestras rutas y con nuestras vías", expresó el mandatario, al referirse al traspaso acordado con Nación. La frase busca marcar un cambio de etapa en la administración de la infraestructura vial y ferroviaria, pero también expone la dimensión de la responsabilidad que ahora queda en manos del Gobierno rionegrino. Ya no se trata solamente de reclamar respuestas a Vialidad Nacional: la Provincia tendrá que definir qué hacer, dónde intervenir y con qué recursos.

Sin embargo, el diagnóstico que dejaron los relevamientos de Vialidad Rionegrina muestra que el problema está lejos de resolverse con una firma. Los primeros 337 kilómetros recibidos presentan un panorama complicado, con sectores donde el pavimento tiene deformaciones importantes, desniveles, baches superficiales y profundos, roturas que alcanzan las capas inferiores y banquinas deterioradas. En algunos lugares será suficiente el bacheo, pero en otros habrá que retirar el asfalto, reconstruir las bases y colocar nuevas carpetas para recuperar condiciones mínimas de circulación.

 

La primera inversión

Para comenzar esa tarea, Río Negro anunció una inversión superior a los $10.700 millones, integrada por $7.168 millones aportados por la empresa Oldelval y más de $3.550 millones de recursos provinciales. El primer esquema contempla cuatro grandes intervenciones. Sobre la Ruta 22, entre el puente del río Colorado y Choele Choel, se destinarán $1.654 millones; entre Choele Choel y Chichinales, otros $3.353 millones. En el Alto Valle, el tramo Fernández Oro-Cipolletti concentrará $2.385 millones, mientras que los sectores incluidos de la Ruta 151 tendrán una inversión prevista de $3.300 millones.

En ese mapa de urgencias aparece nuevamente Puente 83, uno de los puntos más complicados de la Ruta 22 y una postal de las obras que quedaron a medio terminar. El sector forma parte del tramo Fernández Oro-Cipolletti, donde se proyecta retirar 30.200 metros cuadrados de pavimento deteriorado, reparar otros tantos mediante bacheo, colocar nueva carpeta asfáltica y reconstruir bases granulares. Pero el problema no termina allí: todavía quedan pendientes sectores fundamentales de la autovía original. En los 2,3 kilómetros más comprometidos, el puente tiene alrededor de 300 metros sin terminar y otros 400 metros de los carriles centrales permanecen inconclusos. Por ese corredor circulan unos 17.000 vehículos diarios, cerca del 40% de ellos de tránsito pesado, según datos de Vialidad Nacional de 2025.

En la Ruta 22, sumó la rotonda de Choele Choel como otro de los puntos sobre los que la Provincia pretende avanzar.

La ruta 151, puerta de entrada a Vaca Muerta

La Ruta 151 también aparece entre las preocupaciones centrales. Los relevamientos identificaron daños severos, especialmente en cercanías de Catriel, donde hay deformaciones, baches y banquinas descalzadas. El paquete de emergencia comprende los sectores entre Cipolletti y el Tercer Puente, y entre el yacimiento Medanito y el límite con La Pampa. Además, Weretilneck mencionó dos intervenciones que considera prioritarias: gran parte del tramo entre Barda del Medio y Catriel y el puente ferroviario de Cipolletti.

Por otra parte, el gobernador anticipó que la recuperación de las rutas será apenas una parte de un proyecto de conectividad más amplio. En una segunda instancia, Río Negro buscará trabajar junto a Neuquén y el Consejo Federal de Inversiones en el diseño de un nuevo sistema vial para la región. Allí también aparece el Tren del Valle, cuya recuperación permitiría volver a conectar Neuquén con distintas ciudades rionegrinas. La intención es pensar la movilidad regional más allá de las rutas y sumar al ferrocarril como una alternativa para el transporte de pasajeros.

"A partir de ahora, la decisión de qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo está en nuestras manos", sostuvo Weretilneck. Pero el propio mandatario reconoció que para cumplir ese objetivo harán falta tiempo, recursos, profesionales y diálogo con intendentes, transportistas, trabajadores, estudiantes y usuarios. El traspaso ya se firmó y los primeros fondos fueron anunciados. Ahora comienza otra etapa, bastante más difícil de medir en convenios y declaraciones: conseguir que las rutas dejen atrás el deterioro, que las obras inconclusas se terminen y que miles de rionegrinos puedan circular sin convivir diariamente con los pozos, las roturas y los riesgos de dos corredores fundamentales para la provincia.

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