La Legislatura de Río Negro dio este jueves un paso clave en la reforma del sistema de monitoreo electrónico al aprobar en primera vuelta un proyecto que restringe las salidas nocturnas de las personas que utilizan tobilleras o pulseras electrónicas por disposición judicial.
La iniciativa, impulsada por los legisladores Lucas Pica y Facundo López (JSRN), establece que quienes estén bajo monitoreo no podrán abandonar sus domicilios entre las 20 y las 8 del día siguiente, salvo en casos de emergencia médica.
La medida no solo alcanzará a personas que cumplen condenas con prisión domiciliaria o a imputados con prisión preventiva domiciliaria. También incluirá a quienes estén sometidos a monitoreo electrónico como medida cautelar, aun cuando no tengan una orden de arresto domiciliario.
La discusión puso el foco en los controles
Más allá del respaldo unánime que recibió el proyecto, el debate legislativo estuvo atravesado por cuestionamientos acerca de la capacidad real del Estado para supervisar a quienes utilizan estos dispositivos. La legisladora Martina Lacour reveló durante la sesión que actualmente existen 463 personas monitoreadas electrónicamente en Río Negro y solo siete agentes para controlar el sistema, distribuidos en tres turnos.
La parlamentaria sostuvo que la creación de nuevas restricciones no garantiza por sí sola el cumplimiento de las medidas judiciales y reclamó mayores explicaciones sobre el funcionamiento de la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (UADME).
Durante su intervención, Lacour recordó el homicidio del comerciante Elías Miguel en Bariloche y cuestionó que uno de los involucrados utilizara una tobillera electrónica sin que se hubieran generado alertas previas.
La legisladora planteó interrogantes sobre la efectividad de los controles y pidió conocer con mayor detalle los recursos humanos y tecnológicos destinados al monitoreo.
Oficialismo y oposición respaldaron la medida
Desde el oficialismo, Facundo López respondió a los cuestionamientos y sostuvo que, en el caso mencionado, la información aportada por la tobillera fue determinante para avanzar en la investigación judicial. Además, aseguró que el sistema funciona las 24 horas y destacó las inversiones realizadas por la Provincia para fortalecer la infraestructura tecnológica de seguridad mediante cámaras inteligentes, lectores de patentes y sistemas de vigilancia.
Por su parte, el legislador Juan Martín (PRO Unión Republicana) acompañó el proyecto, pero advirtió que la norma corre el riesgo de convertirse en “letra muerta” si la Justicia no garantiza su cumplimiento efectivo. En la misma línea, Santiago Ibarrolaza consideró que las restricciones nocturnas aportan una herramienta adicional para prevenir delitos y reducir incumplimientos, especialmente en casos vinculados con violencia de género.
La reforma busca establecer una regla uniforme para todos los sistemas de monitoreo electrónico utilizados en la provincia. De convertirse en ley, ninguna persona alcanzada por este régimen podrá obtener permisos de salida durante la noche, excepto cuando exista una emergencia médica debidamente acreditada.
El proyecto deberá superar ahora la segunda vuelta legislativa antes de su sanción definitiva.