Se puede decir sin temor a equivocarnos, que todos los gatos son atigrados aunque no lo parezcan, siendo éste el más común de los patrones de pelaje.
Esta cualidad se puede apreciar en el rabo o la cola de cualquier animal, sobre todo a contraluz, aunque el resto de su color no sea con ésta distribución.
Los gatos barcinos o atigrados son los que presentan una especial conformación de su color, en un patrón de rayas y líneas en su cuerpo de coloración variable.
Hay una creencia muy difundida, que el gato atigrado constituye en sí mismo una raza, pero ese patrón de color, tiene que ver con una expresión genética del pelaje y no con una raza en particular, ya que hay gatos con rayas, de diferentes razas.
Los gatos atigrados bebés ya presentan éste distintivo pelaje desde que nacen y el patrón de su pelo se desarrolla desde que están en el vientre de su madre, también la singular forma de M marcada en su frente.
Si a esta distribución barcina se le agrega la presencia del color rojo, se llega a identificar a un tipo de gato que a partir de su apariencia, presenta además una serie de características muy especiales.
Estos animales son más cariñosos, amables y juguetones que otros y se encuentran muy bien representados en el cine por Garfield y El Gato con Botas.
El color naranja de estos felinos se debe a la melanina que está formada por dos componentes: la eumelalina que produce tonalidades negras y marrones y la feomelanina que hace lo mismo con el rojo y el amarillo. De la predominancia genético-expresiva de éste último componente, surge el gato barcino rojo.
Se caracterizan por tener los ojos de color verde o amarillo y hasta pueden tenerlos con un cierto dejo naranja.
Todos, sin excepción, tienen como una marca con forma de “M” en su frente, de color más oscuro.
Son en general individuos dominantes, en su mayoría machos, un 80% de la población.
Son conocidos como “Orange Tabby” (Atigrados naranja), poseedores del gen T que se encarga de expresar el patrón atigrado naranja, uno de los más antiguos del mundo.
Los gatos naranjas son muy tiernos, pero se los debe socializar correctamente a edad temprana, para que no se vuelvan distantes y caprichosos.
Comparten muchos rasgos genéticos con el gato montés, por eso suele decirse que parecen gatos silvestres.
La mayoría de los gatos naranjas tienen pecas en su nariz, boca y ojos, se llaman lentigos y aparecen después de los 2 años.
Los gatos naranjas son animales ideales para cualquier familia y se adaptan a todos los ambientes. Hay muchos de ellos esperando una adopción responsable, brindando a cambio su amor incondicional y compañía, pidiendo simplemente ser tratados con respeto.