La historia comenzó con una llamada inesperada. En medio de una excavación para una obra sobre la calle Lanín, en la ciudad de Neuquén, aparecieron restos humanos. Lo que parecía un hallazgo aislado terminó convirtiéndose en una investigación que permitió identificar a la denominada primera mujer de Neuquén, un descubrimiento que aportó nueva información sobre los antiguos habitantes de la región.
La arqueóloga neuquina Claudia Della Negra, actual directora de Patrimonio Cultural de la Provincia del Neuquén, recordó que el aviso llegó después de que personal interviniente descartara que se tratara de restos paleontológicos. "Nos convocaron desde Patrimonio y fuimos inmediatamente al lugar para realizar el rescate", explicó en diálogo con Entretiempo por AM550.
Della Negra integra el equipo provincial desde 1996. Nació en Neuquén, estudió Antropología con orientación en Arqueología en La Plata y, aunque recibió propuestas para continuar su carrera en otras provincias e incluso en Bolivia, decidió regresar para desarrollar su trabajo en su tierra.
"Quería volver a Neuquén. Cuando terminé la carrera pensaba tomarme un descanso, pero pocos días después ya estaba incorporándome al equipo de Patrimonio", recordó entre sonrisas.
El trabajo permitió reconstruir parte de una historia olvidada
El rescate se realizó junto a Valeria Bernal, investigadora del CONICET y especialista en bioantropología. Más tarde se sumó Iván Pérez, también del CONICET, para realizar la datación mediante estudios científicos.
Los análisis determinaron que la mujer vivió hace aproximadamente entre 300 y 400 años. Según explicó Della Negra, esa diferencia responde al margen de error propio del fechado radiocarbónico. Los especialistas también pudieron establecer que se trataba de una adulta joven, de entre 20 y 30 años.
"No encontramos un cementerio. Solamente apareció esta mujer, enterrada en posición genuflexa y recostada sobre uno de sus costados", relató la arqueóloga.
Durante la excavación también recuperaron restos de un peludo y valvas de Diplodon, una almeja de agua dulce que habitaba los antiguos cursos del río Limay. Sin embargo, aclaró que esos elementos no necesariamente formaban parte del entierro y podían responder al ambiente natural existente en ese momento.
Las investigaciones siguen revelando nuevos datos
Uno de los aspectos que más interesó a los investigadores fue conocer si la mujer había sufrido una muerte violenta. Della Negra explicó que ese análisis se realizó junto a Florencia Gordon, investigadora del CONICET, dentro de un estudio mucho más amplio sobre restos humanos recuperados en Neuquén durante distintos períodos históricos.
"Analizamos más de un centenar de individuos y, salvo cuatro casos muy puntuales con puntas de proyectil asociadas a los huesos, no encontramos evidencias de violencia interpersonal", indicó.
Respecto de la mujer hallada en la ciudad de Neuquén, fue categórica: "No apareció ningún indicio que permita pensar en una muerte violenta". La directora de Patrimonio Cultural también aprovechó para derribar una creencia frecuente entre quienes realizan obras privadas.
"Existe el mito de que si aparece un hallazgo arqueológico se paraliza una construcción. En casi treinta años de trabajo nunca detuvimos una obra. Lo que hacemos es rescatar el material con rapidez y luego la obra continúa", aseguró.
También señaló que la Ley de Patrimonio establece que, antes de realizar determinados movimientos de suelo, deberían efectuarse estudios preventivos, algo que todavía no siempre sucede.
Neuquén fortalece sus investigaciones y suma nuevos equipos
A casi tres décadas de su ingreso al Estado provincial, Della Negra destacó el crecimiento de la investigación científica en Neuquén. Recordó que cuando comenzó había apenas cuatro museos provinciales y hoy la provincia cuenta con cerca de cincuenta espacios que resguardan materiales arqueológicos, paleontológicos e históricos.
Además, explicó que actualmente trabajan junto al CONICET y con universidades e instituciones de distintos países, entre ellas equipos de Estados Unidos, Alemania, China y Lituania, en proyectos vinculados al patrimonio neuquino.
Entre las investigaciones en marcha mencionó estudios sobre troncos fosilizados de El Sauce, huellas humanas y de megafauna en antiguas lagunas secas y nuevos parques arqueológicos y paleontológicos.
"Muchas veces ellos aportan los recursos y nosotros tenemos el patrimonio. Lo importante es que todo ese conocimiento quede también en Neuquén y fortalezca nuestros museos", sostuvo.
Sobre el cierre, dejó un mensaje para la comunidad. "Siempre digo que una piedra llega más lejos cuando primero llevamos el brazo hacia atrás para tomar impulso. Conocer nuestro pasado nos permite entender quiénes somos y pensar mejor el futuro". También invitó a visitar los museos provinciales porque, afirmó, "cada visitante ayuda a que esos espacios sigan creciendo y preservando la historia de Neuquén".
La entrevista completa: