Mientras la vida cotidiana parece correr cada vez más rápido, un grupo de neuquinos decidió apostar por todo lo contrario: detenerse, conversar y disfrutar del tiempo sin apuros. Con esa filosofía nació el Club de la Pipa Neuquén, la primera institución de este tipo en la historia de la provincia.
La iniciativa fue impulsada por Roberto Sánchez Carrillo, quien junto a otros aficionados busca rescatar una tradición que combina historia, cultura y encuentro humano. "La idea es convocar a aquellas personas, sin distinción de edad, para poder disfrutar de lo que para nosotros es un arte, que es el arte de fumar en pipa", contó Sánchez Carrillo durante una entrevista en el programa Entretiempo, que se emite por AM550.
El club fue fundado el pasado 20 de mayo y ya comenzó a despertar interés dentro y fuera de la provincia. Según explicó su creador, el objetivo principal es construir una comunidad alrededor de una práctica que considera mucho más profunda que el simple acto de fumar. "Queremos crear una fraternidad, un espacio para difundir este hermoso arte y continuar una tradición que por ahí se ha perdido un poquito con el tiempo", señaló.
Para quienes no conocen este mundo, la pipa tiene sus propios códigos. No se fuma como un cigarrillo ni tiene el mismo ritmo. Requiere preparación, paciencia y cierta ceremonia. "La premisa número uno es que el humo no se lleva a los pulmones. Se saborean los distintos tabacos, como cuando uno cata un buen vino", explicó Sánchez Carrillo.
Esa comparación se repitió varias veces durante la charla. Para los integrantes del flamante club, la experiencia está vinculada al disfrute consciente, a encontrar un momento de tranquilidad en medio de la rutina.
"Cuando uno tiene una jornada laboral intensa o algún problema, prepara la pipa, elige el tabaco, se sienta en un lugar que le gusta y se toma ese tiempo para disfrutar y quedarse con sus pensamientos", describió.
Una comunidad para compartir conocimientos
El Club de la Pipa Neuquén no será solamente un espacio para fumadores experimentados. La propuesta también apunta a quienes sienten curiosidad por conocer este universo. Entre las actividades previstas figuran catas de tabacos, encuentros de maridaje con distintas bebidas, talleres para principiantes e incluso espacios para artesanos dedicados a la fabricación de pipas.
"Queremos tener talleres para quienes quieran iniciarse y no sepan cómo hacerlo. Explicar qué tipo de pipa les conviene, con qué tabaco comenzar y cómo disfrutar correctamente de esta práctica", adelantó el fundador.
También habrá reuniones para intercambiar experiencias, conocimientos, tabacos y piezas de colección.
Sánchez Carrillo reconoce que los fumadores de pipa son una minoría y que muchas veces despiertan curiosidad. "Somos medio bichos raros", bromeó durante la entrevista. Sin embargo, asegura que esa singularidad suele convertirse en una puerta de entrada al diálogo.
"Cuando uno fuma en pipa, la gente se acerca, pregunta qué está fumando, cómo funciona, dónde se consigue. Es un hobby que genera conversación", afirmó.
Ese espíritu de encuentro es precisamente el que inspiró la creación del club.
Un proyecto que ya trasciende Neuquén
A pocos días de lanzarse oficialmente, la iniciativa recibió mensajes de bienvenida de distintas agrupaciones del país y del exterior. "Nos contactaron clubes de Buenos Aires, Tucumán e incluso el Club Hobbit de Europa, que es uno de los más importantes del continente", contó Sánchez Carrillo.
La repercusión confirmó algo que sus impulsores sospechaban: todavía existe interés por mantener vivas aquellas tradiciones donde la conversación cara a cara ocupa un lugar central.
Los interesados pueden obtener información e inscribirse a través de la página web del Club de la Pipa Neuquén o mediante sus redes sociales @clubdelapipanqn
La convocatoria está abierta a hombres y mujeres de todas las edades que quieran conocer una actividad que sus impulsores definen como una forma diferente de disfrutar el tiempo. "Queremos mantener viva esta tradición y crear un espacio donde podamos compartir lo que nos gusta. Todos son bienvenidos", concluyó Sánchez Carrillo.
En tiempos de mensajes instantáneos, pantallas y urgencias permanentes, el Club de la Pipa Neuquén propone algo casi revolucionario: sentarse, conversar y dejar que el tiempo transcurra a otro ritmo.