El periodismo y la música volvieron a encontrarse en una noche especial en Neuquén. El reconocido periodista Nelson Castro se puso al frente de la Orquesta Sinfónica del Neuquén y compartió la dirección con el maestro Andrés Tolcachir en un concierto que convocó a una sala colmada en el Cine Teatro Español.
La presentación, organizada por la Fundación BPN, permitió al público neuquino disfrutar de un programa que reunió obras de Rossini, Ravel, Sibelius y Gershwin, con Castro al frente de parte del repertorio y Tolcachir dirigiendo otras piezas.
El encuentro había generado una gran expectativa desde los días previos y las entradas se agotaron rápidamente. En la previa, Castro había destacado especialmente el nivel de la orquesta neuquina y la posibilidad de compartir escenario con sus músicos.
“Es un programa muy difícil. Muy difícil, permanentemente exigente, con una gran orquesta, un repertorio de orquesta de primer nivel mundial. Para que sepan, un programa así no encontrás en cualquier lugar”, había señalado durante un ensayo abierto a la prensa.
Uno de los momentos de la noche estuvo relacionado con Finlandia, de Jean Sibelius, obra que Castro había adelantado que estaría bajo su dirección. El maestro Tolcachir, por su parte, tuvo a su cargo el Bolero de Maurice Ravel, además de otras piezas del programa.
Del periodismo a la dirección de orquesta
La presencia de Castro frente a la Sinfónica neuquina también permitió conocer una faceta menos habitual de su trayectoria. Aunque es reconocido principalmente por su extensa carrera periodística, su vínculo con la música comenzó cuando era niño.
“Yo empecé a estudiar música a los 10 años y tuve como uno de los maestros a un gran director de orquesta, el profesor Lozano, y ahí me despertó la pasión”, había contado antes del concierto en una entrevista en el programa Entretiempo por AM550.
Incluso estuvo cerca de ingresar al Teatro Colón, aunque finalmente los horarios hicieron imposible que pudiera continuar las carreras con el nivel de exigencia requerido.
Con el paso de los años siguió tomando clases hasta encontrar el momento en que sintió que estaba preparado para comenzar un nuevo camino dentro de la dirección orquestal.
“A lo largo de los años fui tomando clases, hasta que un día sentí que efectivamente ese nivel de enseñanza era el justo para empezar esto, y para comenzar un camino de realización y también de perfeccionismo”, explicó.
Dos pasiones que se encuentran
Castro también se refirió a la particular combinación entre sus dos mundos: el periodismo y la música. “El periodismo es una pasión para mí. La música también. El periodismo me lleva a guerras, a situaciones importantes. La música me lleva a la belleza”, sostuvo.
Y resumió esa convivencia de dos actividades tan diferentes en una frase: “Es una combinación perfecta que le recomiendo a todos”.
Durante su estadía en Neuquén también destacó el trabajo que realizan los músicos de la Orquesta Sinfónica y el rol de la Fundación BPN para acercar la música a la comunidad. “La orquesta de Neuquén y el maestro Tolcachir, y el acompañamiento de la Fundación con Marlén, tienen esa virtud de que la orquesta llega a la gente. Demostrativo que es un patrimonio de la gente. Y eso es maravilloso. Cuídenlo”, había expresado.
Una noche especial para la Sinfónica neuquina
El concierto fue también una celebración para quienes forman parte de la Orquesta Sinfónica del Neuquén y para el público que acompañó la propuesta.
Desde la Fundación BPN destacaron el encuentro como una noche “muy especial y muy importante” para la orquesta y agradecieron tanto a Castro como a Tolcachir y a los músicos por el trabajo realizado.
La presentación también contó con el acompañamiento del Gobierno de la Provincia del Neuquén y del Banco Provincia del Neuquén.
Para Castro, la experiencia en Neuquén no quedó reducida a una única presentación. Antes del concierto había adelantado que esperaba poder regresar a la provincia y sumar nuevas fechas a su agenda como director. “Cuando la agenda lo permita, lo vamos a hacer con mucho gusto”, había señalado.
Así, entre partituras, clásicos de la música y una orquesta que volvió a encontrarse con su público, Nelson Castro sumó una nueva página a ese recorrido que une sus dos grandes pasiones: el periodismo y la música.