El Club Náutico del Lago Pellegrini vuelve a abrir sus puertas este sábado con una jornada de navegación inclusiva que busca acercar la actividad náutica a toda la comunidad del Alto Valle. La propuesta es gratuita y está pensada especialmente para personas con discapacidad en el marco del Día Mundial del Síndrome de Down, aunque también invita a familias y vecinos que quieran conocer el mundo de la vela en un entorno natural único del norte patagónico.
Diego Tello, comodoro del club, destacó en diálogo con Entretiempo por AM550 que la iniciativa forma parte de un trabajo sostenido que ya lleva más de un año y medio. “No es una clase formal, es más bien un encuentro. La idea es que se acerquen, prueben y disfruten”, señaló.
El club promueve una experiencia abierta y sin barreras
Tello destacó que la actividad no requiere experiencia previa ni ser socio del club. Los interesados pueden inscribirse a través de redes sociales, donde se coordina una breve charla previa para conocer a cada participante y definir cómo será su experiencia. Una vez en el predio, cada persona elige qué actividad realizar. La navegación a vela es la principal propuesta, aunque también existe la posibilidad de salir en lancha.
“Preferimos hablar de navegación inclusiva porque buscamos que sea lo más parecida posible a la navegación tradicional”, explicó. El objetivo es que todos aprendan los mismos conceptos, respetando los tiempos de cada uno. Las embarcaciones son las mismas que se utilizan en la escuela de vela. Solo en casos puntuales se realizan adaptaciones para facilitar el acceso o la movilidad.
Los instructores acompañan cada etapa de la actividad
El equipo está conformado por 20 instructores que trabajan de manera voluntaria. Según detalló Diego Tello, el proceso se realiza de forma progresiva para garantizar la seguridad y la adaptación de cada participante. "Primero se realiza un reconocimiento del barco en tierra. Luego se pasa al muelle y, finalmente, se sale a navegar" repasó.
Durante toda la actividad los chicos utilizan chaleco salvavidas, navegan con instructores a bordo y cuentan con embarcaciones de apoyo. “El objetivo es que todos puedan vivir la experiencia con seguridad. Y hasta ahora, todos los chicos que participaron pudieron hacerlo”, destacó el comodoro.
Más allá de lo deportivo, el impacto es también social. Desde el club remarcan que muchos chicos llegan con timidez y, con el paso de las jornadas, logran integrarse y formar parte del grupo. Después de cada encuentro se comparte una merienda entre todos los participantes, sin diferencias. Las familias cumplen un rol clave en ese proceso. Acompañan, orientan y aportan información sobre cada chico para que la experiencia sea lo más cómoda posible.
El club también cuenta con una escuela gratuita de vela para chicos de entre 7 y 15 años, que funciona desde hace una década y reúne a más de 30 participantes cada sábado. A esto se suma un espacio para jóvenes de hasta 20 años. El impulso de estas actividades se fortaleció el año pasado con el acompañamiento de la Armada Argentina, que apadrinó la escuela de vela adaptada y permitió sumar nuevas herramientas.
La entrevista completa: