¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

De Neuquén a la Ópera de Austria: la historia de Agustina Calderón, la soprano que emociona en cada regreso

La soprano neuquina, radicada en Austria, regresó a su ciudad para ofrecer dos conciertos a sala llena. En diálogo con AM550 habló del sueño de convertirse en solista, de la disciplina que exige el canto lírico y de la emoción que le provoca volver a cantar en la tierra donde nació.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
La neuquina que vive en Austria y encontró en la ópera su lugar en el mundo: el emotivo regreso de Agustina Calderón.

Hay artistas que, por más lejos que los lleve la vida, nunca dejan de pertenecer al lugar donde comenzaron a soñar. Agustina Calderón es una de ellas. La soprano neuquina que desde hace siete años construye una carrera en Austria regresó a Neuquén para reencontrarse con su público y confirmar que el vínculo con su ciudad permanece intacto.

El domingo y el lunes ofreció dos conciertos extraordinarios en la Sala de Arte ARS, junto al pianista, director orquestal y violinista Carlos Britez. Las dos funciones tuvieron entradas agotadas y dejaron una imagen que se repite cada vez que la cantante vuelve a casa: una sala colmada, un público emocionado y una artista que no puede contener las lágrimas.

"Fueron dos conciertos preciosos, muy emocionantes para mí", resumió durante una entrevista en el programa Entretiempo, que se emite por AM550.

No fue solamente un regreso artístico. Fue un reencuentro con la ciudad donde nació, con la familia, con los amigos y con ese público que la vio dar sus primeros pasos antes de que Europa se convirtiera en el escenario de su carrera.

"Fueron dos conciertos preciosos, muy emocionantes para mí", resumió durante una entrevista en el programa Entretiempo.

Del sueño neuquino a la Ópera de Graz

Cuando dejó Argentina en 2018 para instalarse en Austria, Agustina sabía que el camino sería largo. Había estudiado en Neuquén, Córdoba, Buenos Aires y luego cursó una Maestría en Ópera y Teatro Musical en el prestigioso Mozarteum de Salzburgo. Hoy ese esfuerzo empieza a dar resultados.

Desde hace tres temporadas integra el coro estable de la Ópera de Graz, donde consiguió su primer trabajo profesional dentro del mundo lírico. "Por primera vez estoy trabajando en la ópera, de lo que estudié toda mi vida. Formo parte del coro estable y esta última temporada tuve mis primeros dos solos en Rigoletto, de Verdi", contó.

Pero hubo un episodio que marcó un antes y un después en su carrera. El mismo día de una función, una compañera enfermó y recibió una llamada pocas horas antes del espectáculo. "Me llamaron a las nueve de la mañana para preguntarme si podía cantar además mi personaje, el de ella. La función era a las siete de la tarde." Lógicamente aceptó sin dudar. "Me estudié todo en pocas horas. Canté mi personaje, salí del escenario, me estaban esperando las chicas de vestuario, me cambiaron la peluca, el maquillaje y volví a salir con otro personaje."

Todavía recuerda la adrenalina. "Fue una de las experiencias más maravillosas de mi vida profesional. Después de eso sentís que podés con cualquier cosa."

El domingo y lunes, Calderón se presentó en Neuquén junto al pianista Carlos Britez.

La disciplina detrás del escenario

Detrás del glamour de la ópera existe una rutina casi deportiva. Agustina se levanta todos los días alrededor de las siete de la mañana, pasea a su perro, realiza ejercicios físicos, yoga, estiramientos y vocalizaciones antes de comenzar los ensayos. "Somos como deportistas de alto rendimiento", asegura.

Su jornada continúa con ensayos durante toda la mañana en la ópera. Después dedica una hora exclusivamente a estudiar su repertorio como solista y, por la noche, vuelve al teatro para las funciones. "Vivo prácticamente en el teatro", dice.

Y aunque disfruta de haber alcanzado estabilidad laboral en Austria, su objetivo sigue siendo otro. "Estoy preparando competencias y audiciones porque quiero seguir avanzando hacia el camino de ser solista."

Agustina Calderón cursó la Maestría en Ópera y Teatro Musical en la prestigiosa Universidad de Mozarteum.

El contraste entre Austria y Argentina

Después de siete años viviendo en Europa, Agustina descubrió que existen dos maneras completamente distintas de vivir la música... y la vida. "Allá todo funciona dentro de una estructura. Todo tiene horario, todo es muy predecible."

Sin embargo, asegura que apenas aterriza en Argentina ocurre algo difícil de explicar. "Es como si me abrieran la puerta de una jaula. Me siento más libre, con otra energía."

Para ella esa diferencia también aparece cuando comparte escenario con músicos argentinos. Con Carlos Britez apenas se conocían desde hacía unos días antes del concierto. "Nos preguntaban cuánto hacía que tocábamos juntos. ¡Nos habíamos conocido el miércoles!" La química sorprendió incluso a ellos mismos.

"Los músicos argentinos tienen muchísimo talento, pero además tienen una confianza y una capacidad para dejar fluir las cosas que allá cuesta mucho encontrar." Y agrega una reflexión que resume sus dos mundos. "En Austria aprendo la estructura y la técnica. En Argentina puedo jugar, improvisar y disfrutar de otra manera."

"Por primera vez estoy trabajando en la ópera, de lo que estudié toda mi vida. Formo parte del coro estable y esta última temporada tuve mis primeros dos solos en Rigoletto, de Verdi", contó.

Neuquén siempre está cerca

Volver a Neuquén también significa reencontrarse con la familia, "tenemos una familia enorme", agrega pero también con los paisajes.  "Me encanta caminar por el río. El Parque Norte está hermoso. Toda la ciudad está muy linda."

Hacía varios años que Agustina no ofrecía un concierto en la ciudad. Por eso el regreso tuvo un sabor especial. La respuesta del público fue inmediata. Las dos funciones agotaron localidades y muchos asistentes le hicieron notar cuánto había evolucionado desde sus últimas presentaciones. "Un amigo me dijo: 'Desde la última vez que te escuché subiste diez escalones'."

Ese reconocimiento tiene un valor especial. "Uno necesita esos termómetros para saber que tanto trabajo realmente está dando resultados."

Aunque disfruta de este presente europeo, Agustina no deja de mirar hacia adelante. Las próximas vacaciones terminarán pronto y volverá a Austria para preparar nuevas audiciones y concursos internacionales.

Cada paso forma parte del mismo objetivo que la impulsó a cruzar el océano hace siete años: convertirse en una gran solista.

Mientras tanto, cada vez que vuelve a Neuquén confirma que el escenario más importante también puede estar en casa. Porque, aunque hoy cante en una de las principales óperas de Austria, hay algo que no cambió. "Acá siempre me siento libre. Y cada vez que vuelvo, me dan ganas de regresar más seguido."

 

La entrevista a Agustina Calderón en Entretiempo por AM550

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD