La compra de un billete de lotería muchas veces va mucho más allá de la posibilidad de ganar un premio. Para algunos apostadores, elegir un número es parte de una tradición que se repite año tras año y que está cargada de cábalas, recuerdos y costumbres familiares.
Así lo explicó Sol Arnaut, directora general de Comercialización del Instituto Provincial de Juegos de Azar del Neuquén (IJAN), durante una entrevista en el programa La segunda mañana que se transmite por AM550. Según detalló, hay personas que mantienen el mismo número durante cada edición de la Chequera Premium Black y familias enteras o grupos de amigos que se organizan para volver a jugar siempre con la misma combinación.
“Hay familias enteras y grupos de amigos enteros que quieren todos los años el mismo número”, explicó Arnaut. La tradición es tan fuerte que algunas agencias llegan a tener números reservados, aunque luego pueden ser reasignados si el apostador solicita una combinación específica que se encuentra disponible.
Las cábalas no se limitan únicamente a un número. También aparecen fechas especiales, como cumpleaños y aniversarios, además de números vinculados a acontecimientos personales o incluso a otras pasiones, como el fútbol. “La gente que compra los productos de lotería tiene cábalas”, resumió la funcionaria al describir el perfil de muchos de los apostadores.
La Chequera Premium Black se comercializa además como un producto que suele ser compartido entre varias personas. Algunos compran una o más de manera individual, mientras que otros se organizan entre familiares, amigos o compañeros de trabajo para adquirirla en conjunto. En todos los casos, el número elegido se convierte muchas veces en parte de una tradición que se renueva con cada edición.