Con la llegada de la primavera, los bosques y senderos de Villa La Angostura, Villa Traful y San Martín de los Andes comienzan a mostrar una transformación silenciosa. Tras meses de nieve, heladas y paisajes entre blancos y grises, aparecen las primeras flores nativas y ofrecen uno de los espectáculos naturales más atractivos de la Patagonia.
Según la Administración de Parques Nacionales, los bosques andino-patagónicos albergan una gran diversidad de especies vegetales adaptadas a los ambientes de montaña, lagos y estepa.
El notro, el mensajero de la primavera
Pocas plantas simbolizan tanto la estación como el notro. Sus flores rojo intenso destacan entre el verde del bosque y suelen convertirse en uno de los primeros colores fuertes de la temporada.
En senderos de la península Quetrihué, las costas del lago Traful o los caminos hacia Hua Hum, es frecuente encontrarlos atrayendo aves e insectos polinizadores.
Amancay: una joya amarilla del bosque
Otra de las flores más admiradas es el amancay patagónico, reconocible por sus pétalos de color amarillo anaranjado.
Aunque su floración más intensa suele darse hacia fines de la primavera y principios del verano, los primeros brotes comienzan a aparecer durante octubre en sectores soleados del bosque andino.
La mutisia, la flor emblema de Neuquén
Con sus pétalos delicados y tonos que varían entre el rosado, el anaranjado y el rojo, la mutisia es una de las flores más características de la cordillera neuquina.
Trepa sobre arbustos y árboles bajos, aportando color a los bordes de caminos y claros del bosque. Su singular aspecto la convirtió en la flor provincial de Neuquén y en una de las especies más fotografiadas por quienes recorren la región en primavera.
Chilcos y flores junto al agua
En las cercanías de arroyos, lagunas y costas lacustres aparecen también los chilcos, arbustos de flores colgantes rojizas que prosperan en ambientes húmedos.
Estas especies suelen verse en sectores resguardados del viento y aportan movimiento y color a las costas que comienzan a recibir más visitantes con el cambio de estación.
Un patrimonio natural que merece ser observado y protegido
El Parque Nacional Nahuel Huapi destaca que la región reúne ambientes de bosque andino, estepa y alta montaña, generando una gran diversidad de flora nativa. Además, señala que en su territorio se registran centenares de especies vegetales entre árboles, arbustos y plantas herbáceas, muchas de ellas exclusivas de los bosques patagónicos.
Por eso, los especialistas recomiendan disfrutar las floraciones sin recolectar ejemplares ni salir de los senderos habilitados. Cada primavera, estas especies cumplen un rol esencial para insectos, aves y otros organismos que forman parte del delicado equilibrio de los ecosistemas cordilleranos.