A través de monumentos, calles y espacios educativos, la provincia y la ciudad de Neuquén consolidan el reconocimiento al Doctor René Favaloro. Desde el emblemático monolito en la Avenida Argentina hasta el recientemente rebautizado paseo en Centenario, su figura se erige como un faro de ética y compromiso social en la región.
René Gerónimo Favaloro nació el 12 de julio de 1923 en La Plata, hijo de Juan Bautista Favaloro, un carpintero, y de GeniIda Raffaeli, una modista. Su formación temprana y su amor por la naturaleza estuvieron profundamente influenciados por su abuela materna, Cesárea, a quien dedicó su tesis doctoral.
Tras completar sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Rafael Hernández, se graduó como médico en la Universidad Nacional de La Plata en 1949 e inició su práctica en el Hospital Policlínico. Posteriormente, ejerció durante doce años como médico rural en Jacinto Arauz, La Pampa, donde fundó un centro asistencial junto a su hermano Juan José.
En la década de 1960, se radicó en Estados Unidos para trabajar en la Cleveland Clinic, donde desarrolló la técnica del bypass con el uso de la vena safena, un hito que le otorgó prestigio científico universal. En 1975, creó la Fundación Favaloro, destinada a la asistencia médica, la investigación y la docencia.
Favaloro falleció trágicamente el 29 de julio del 2000 en la ciudad de Buenos Aires.
El legado de Favaloro, creador de la técnica del bypass aortocoronario y símbolo del humanismo médico, tiene un arraigo profundo en la capital neuquina. El punto central de este reconocimiento se encuentra en el corazón de la ciudad: la plazoleta Dr. René Favaloro, ubicada en la Avenida Argentina, entre las calles San Juan/República de Italia y Periodistas Neuquinos.
Este espacio fue designado mediante la Ordenanza 9149 en julio de 2001, estableciendo no solo la imposición del nombre, sino también la realización de obras de parquización y la construcción de un monolito con una placa recordatoria. La intención de este monumento ha sido siempre vincular su figura con acciones positivas que defiendan valores supremos como la vida y la dignidad humana. En el año 2010, al cumplirse una década de su fallecimiento, este sitio fue el escenario de un emotivo acto de homenaje presidido por el entonces intendente Martín Farizano, donde se descubrió una nueva placa y se colocaron ofrendas florales, reafirmando la vigencia de su labor y su pasión social.
El mapa de honores a Favaloro en Neuquén se ha expandido de manera constante a lo largo de las décadas, abarcando desde la nomenclatura urbana hasta el ámbito educativo.
El sector educativo neuquino fue pionero en estos reconocimientos.En abril de 2001, el Consejo Provincial de Educación (CPE) impuso su nombre al C.P.E.M. Nº 37 de Mariano Moreno. Años más tarde, en 2012, se sumaron dos nuevos establecimientos: el Instituto de Formación Docente (IFD) Nº 10 de Loncopué y la Escuela Primaria Nº 200 del Barrio San Lorenzo en Neuquén capital, esta última bajo la denominación de “Médico Rural Dr. René Favaloro”, resaltando una de las facetas que el propio cardiólogo más valoraba de su carrera.
En agosto de 2007, a pedido de los vecinos del barrio Río Grande de la ciudad de Neuquén, el Concejo Deliberante sancionó la Ordenanza 10814, que designó con el nombre "René Gerónimo Favaloro" a la calle identificada anteriormente como Código 06663. Esta calle recorre el barrio desde la calle Intendente Chaneton hasta José Ingenieros, proyectándose también sobre el barrio Valentina Sur Rural.
Un hito reciente en la historia de estos homenajes ocurrió en noviembre de 2024 en la localidad de Centenario. El Concejo Deliberante aprobó mediante Ordenanza Municipal N° 10060/24, el cambio de nombre del paseo ubicado a la vera de la Ruta 7 (entre la segunda y tercera rotonda), que dejó de llamarse “Néstor Kirchner” para ser bautizado como Paseo “Dr. René Favaloro”. El proyecto, impulsado por vecinos y concejales, buscó que el espacio público representara un símbolo de unidad y honestidad, alejado de partidismos políticos.
En el 2010 recordó su sobrina, Mónica Liliana Relli, residente en Neuquén, que su tío “Tenía mucha vinculación con el interior. Creía que un médico se desarrollaba en sus comienzos muchísimo mejor en las provincias y por eso es que nos vinimos a vivir a Neuquén hace 28 años, impulsados por él”.
Considerando la inmensa trayectoria de Favaloro como pionero del bypass aortocoronario y su profundo compromiso humanista, los homenajes realizados en la provincia de Neuquén como la designación de su nombre en una plazoleta céntrica, una calle en el barrio Río Grande, el paseo de ingreso a Centenario e instituciones educativas en Mariano Moreno, Loncopué y la ciudad capital resultan gestos sumamente valiosos.
Sin embargo, estos reconocimientos alcanzarían un carácter más aún honorable si su nombre estuviera ligado directamente a la infraestructura sanitaria, figurando en hospitales, centros de salud o instituciones de medicina y cardiología neuquinas. Dado que Favaloro se definía a sí mismo ante todo como un “médico rural” y dedicó su vida a combatir el estancamiento de la cardiología mediante la ciencia y la sensibilidad social, que su legado sea el estandarte de un centro asistencial no solo honraría su técnica científica, sino que mantendría viva su pasión por la salud pública y el bienestar humano en el ámbito donde más se necesita.
Hoy, Neuquén le devuelve ese afecto manteniendo vivo su nombre en el asfalto, las aulas y el mármol de sus monumentos.