María Pía Borja vuelve a los escenarios de Neuquén con "Loca, pero tratada", un monólogo autobiográfico que combina humor, experiencias personales y reflexiones sobre la salud mental. La comunicadora se presentará este jueves 22 de octubre en Ramblo Bar, ubicado en Belgrano 3216, y luego llevará su propuesta a Cipolletti y otras localidades de la región.
La obra nació de una serie de oportunidades inesperadas. María Pía, que durante años trabajó en comunicación y mantuvo un vínculo cercano con la escritura y el teatro, comenzó a convertir sus propias experiencias en material escénico. El resultado es un espectáculo que se ríe de ciertos estereotipos y pone en discusión los prejuicios que todavía rodean a los trastornos mentales.
“Es una propuesta que amalgama muchas facetas mías: de la vida privada, de la vida profesional, de la casualidad, quizás también de la suerte”, explicó en diálogo con Entretiempo por AM550. Para ella, escribir también fue una manera de procesar situaciones dolorosas, aunque prefiere evitar la palabra “sanar”, porque considera que está demasiado gastada.
Una historia personal encontró lugar en el escenario
Antes de subirse a un escenario con un monólogo propio, ya había recorrido distintos espacios vinculados con el arte. De chica asistía a talleres de escultura, escritura y teatro, mientras sus compañeros elegían otras actividades. Más tarde estudió Comunicación, participó de festivales de cine y trabajó con el Instituto Nacional del Teatro.
“Siempre tuve un vínculo muy estrecho con todo lo artístico, pero más desde el lugar del hobby”, contó. Con el tiempo, esa cercanía se mezcló con su experiencia profesional, sus textos y su interés por la narración oral.
La posibilidad de hacer stand-up apareció durante una cena con amigas periodistas. Una de ellas le dijo que tenía que probarlo, pero la idea quedó dando vueltas hasta que otras personas volvieron a impulsarla. Finalmente, María Pía comenzó a reunir escritos, ensayar y preparar una primera presentación.
“Me sentía medio impostora”, recordó sobre esos primeros pasos. Aun así, decidió avanzar y trabajar en una propuesta cuidada, incluso con pocos recursos. Después de aquella función, la respuesta del público la sorprendió, sobre todo porque buena parte de los asistentes no la conocía.
Esa reacción la llevó a revisar el material y a preguntarse qué podía ofrecer de diferente. Al mirar la grabación de la presentación, detectó que algunos de los momentos que más habían conectado con la audiencia eran justamente los chistes sobre salud mental que habían surgido de manera espontánea.
“Fueron los que más impacto generaron positivamente. La gente se reía mucho”, señaló. A partir de esa experiencia, decidió profundizar ese camino y darle al espectáculo un eje más definido.
La salud mental, el humor y la posibilidad de no encajar
Loca pero tratada dura alrededor de una hora y combina distintos temas. La salud mental es uno de sus ejes, pero no el único. También aparecen los vínculos familiares, las redes sociales, las relaciones afectivas, la maternidad y las dudas que atraviesan muchas personas durante los treinta y tantos.
La obra recupera, además, el estereotipo de la llamada “chica I.SAT”: una mujer criada con determinadas referencias culturales, lecturas y gustos musicales. María Pía se ríe de ese perfil porque también se reconoce en él. Desde ese punto de partida, el monólogo se pregunta qué significa encajar y quién define qué es normal.
“Creo que todos alguna vez nos sentimos fuera de algún lugar”, sostuvo. Esa sensación puede aparecer por la orientación sexual, la nacionalidad, la edad o cualquier otra característica que nos haga sentir diferentes.
Sin embargo, el centro de la propuesta está en darle lugar a la voz de quien atraviesa una experiencia de salud mental. Considera que, en los medios, suelen hablar los profesionales y los familiares, mientras que las personas que conviven con un diagnóstico tienen menos oportunidades de contar su propia historia.
“Me parecía muy interesante que una persona que vive con dos trastornos fuera protagonista de su propia historia”, explicó. En su caso, habla desde su experiencia con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y otras situaciones vinculadas con su salud mental.
“Me parece que está bueno sacarle solemnidad”, afirmó. Y planteó una pregunta que atraviesa el espectáculo: “Si una persona tiene un problema cardíaco, puede decir: ‘Tengo problemas cardíacos, tengo problemas pulmonares o respiratorios’. ¿Por qué no puede comentar que tiene un problema psiquiátrico?”.
También cuestionó la idea de que los tratamientos deben abandonarse una vez que una persona se siente mejor. “Con la medicación pasa mucho. La gente te dice: ‘Bueno, ya la vas a dejar’. Y no: tengo una condición crónica para toda la vida”, contó, al describir comentarios que todavía escucha.
La intención no es convertir el escenario en una consulta médica, sino mostrar que una persona puede convivir con un diagnóstico, trabajar, construir vínculos y desarrollar una vida cotidiana. “Hay una idea de que estas cosas no se hablan, se tapan y quedan puertas adentro”, reflexionó.
En su familia, aseguró, la salud mental no es un tema prohibido. Sus sobrinos saben que toma medicación y no existe un problema alrededor de eso. Esa naturalidad contrasta con el silencio que todavía persiste en otros hogares y que, para ella, ayuda a sostener los prejuicios.
Neuquén, Cipolletti y otras paradas patagónicas
La próxima función de Loca, pero tratada será este jueves 22 de octubre en Ramblo Bar, en Belgrano 3216, frente a la Gobernación de Neuquén. La convocatoria es a las 20.30, aunque María Pía recomendó llegar a las 20 para acomodarse y pedir algo antes del comienzo, previsto cerca de las 21. La comunicadora anticipó que quedan pocas entradas y sugirió consultar su cuenta de Instagram, @locaperotratada, para conocer la disponibilidad.
La gira continuará el 6 de noviembre en Cipolletti. La propuesta llegará al bar cultural Tierra Media, en Roca 1228. Además, adelantó que recibió invitaciones para presentarse en Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Villa La Angostura.
Con una historia que cruza comunicación, escritura y experiencias personales, la obra propone abrir una conversación desde la risa. Para María Pía, poner estos temas en escena también permite discutir la imagen de que alguien con un trastorno mental no puede desarrollarse o llevar adelante una vida plena.
La entrevista completa a María Pía Borja: