Maximiliano Andrés Iraira, de 29 años, permanece internado en terapia intensiva del Hospital Francisco López Lima con una lesión cerebral irreversible y un pronóstico ominoso, luego de recibir un disparo en la cabeza durante la violenta noche de ataques a tiros que dejó además un joven de 19 años muerto en la zona norte de Roca.