Entre los paisajes más fotografiados de Villa La Angostura hay uno que suele pasar desapercibido por una particularidad que pocos visitantes conocen. A simple vista parece un río más de la cordillera, rodeado de bosque nativo y aguas transparentes. Sin embargo, el río Correntoso es una rareza geográfica: en apenas unos cientos de metros conecta dos grandes lagos de la Patagonia.
Ubicado dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, el río nace en el lago Correntoso y desemboca casi de inmediato en el lago Nahuel Huapi. Según la información turística oficial del destino, su longitud ronda los 200 metros, aunque puede variar según el nivel de las aguas, por lo que suele mencionarse entre los ríos más cortos del mundo.
Un paisaje que se convirtió en símbolo de Villa La Angostura
Quienes recorren la Ruta de los Siete Lagos lo atraviesan casi sin darse cuenta. El puente carretero sobre el Correntoso ofrece una vista privilegiada de las aguas cristalinas que caracterizan a este sector de la cordillera.
Desde allí es posible observar la transparencia del agua y el contraste entre los tonos verdes y azules que reflejan los bosques y montañas del entorno. El lugar se transformó con el tiempo en una de las postales clásicas de Villa La Angostura.
La unión entre dos lagos emblemáticos
El lago Correntoso forma parte del sistema lacustre del Parque Nacional Nahuel Huapi y vierte sus aguas a través del río hacia el Nahuel Huapi, uno de los lagos más importantes de la Patagonia.
Esta conexión natural genera una corriente constante que dio origen al nombre del río y contribuye a la transparencia de sus aguas. El entorno está rodeado por bosques patagónicos y montañas que completan una de las escenas más representativas de la región.
Un paraíso para los pescadores
Además de su singularidad geográfica, el río Correntoso es conocido internacionalmente por la pesca deportiva. La desembocadura sobre el lago Nahuel Huapi atrae cada temporada a aficionados de la pesca con mosca en busca de ejemplares de trucha arcoíris y marrón.