El inicio de los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026 entre Francia y Marruecos entrega una historia incomparable del fútbol globalizado y relaciones sociales entre dos cracks de Marruecos y Francia.
Boston, la ciudad universitaria de Estados Unidos es escenario y testigo del cruce entre el único representante africano en el grupo de los mejores 8 y los europeos candidatazos a quedarse con el título.
Pero el juego se abre espacio a las relaciones humanas entre el capitán de Marruecos, Achraf Hakimi, y el referente francés, Kyllian Mbappé.
Los dos, compañeros en el PSG antes de la llegada del técnico Luis Enrique, formaron una relación de amistad que va más allá del duelo de este 9 de julio patrio en la Argentina. Tres termporadas y 109 partidos compartidos para el mismo lado.
El marcador lateral derecho de Marruecos es uno entre 1.700.00 de su país que emigra a distintas ciudades francesas en búsqueda de un futuro mejor.
Hakimi mantuvo sus raíces y lleva a su país a otro momento cúlmine en materia deportiva, ya que también fue bandera en el Marruecos semifinalista en Qatar 2022.
Mbappé ya condujo a la gloria eterna a Francia con sólo 18 años de edad y después de perder la final contra la Argentina de Lionel Messi en 2022, busca la tercera final en la máxima cita para su país.
Mejores amigos
En el medio de todo ese contexto, la relación de amistad que ambos jugadores mantienen con el paso de los años. La misma que ha llevado al número 10 francés a viajar especialmente a África para ver su gran amigo en la final del continente.
Vacaciones, diálogos diarios y reuniones familiares que se hacen a un lado por esos 90 minutos en Estados Unidos.
La competencia sólo dejará lugar para uno de los dos e intentando relajar la situación personal entre ambos, fue Hakimi el que bromeó en redes sociales con un ocurrente posteo: “No hay amigos”, acompañado de un emoji que devela que tras el duelo, todo seguirá igual que antes entre dos grandes estrellas del Mundial.