El amistoso de la Selección Argentina ante Burkina Faso quedó al borde del escándalo, luego que el rival africano arribara a Buenos Aires a poco más de seis horas del pitazo inicial por parte del chileno José Cabero.
El puntapié inicial en el Monumental está programado para las 21 y poco antes de las 16 del mismo día del partido arribó la delegación visitante a Buenos Aires.
El combinado dirigido por Amir Abdou embarcó en la ciudad de Casablanca con una formación integrada por futbolistas Sub23 ya que los mayores se negaron a formar parte de esta gira bajo condiciones poco profesionales.
Mientras AFA se llamó al silencio, desde los medios periodísticos de Burkina Faso informaron que el convenio comercial con el subcampeón del mundo no incluye cachet económico, sólo gastos de traslados y alojamiento.
En principio, la firma incluía el vuelo del plantel visitante el martes pasado desde la capital de Marruecos a Sudamérica en un vuelo comercial.
Hubo dos partidas fallidas en aerolíneas de segundo y tercer orden hasta que se tuvo que rentar un vuelo privado para evitar el papelón (más grande).
Qué dirá Scaloni
Con este panorama, la mayor expectativa pasa por conocer la palabra del técnico campeón del mundo, Lionel Scaloni, ante el suceso.
El santafesino ha sido complaciente con la conducción de selecciones ante el apretado calendario de los europeos para sumarlos como rivales, pero si aparte de soportar los test ante rivales desconocidos en el planeta futbolístico se suman tamañas desprolijidades, las consecuencias podrían ser importantes.
Justo en la semana que avanzó la renovación con el cuerpo técnico más exitoso de los últimos tiempos, AFA suma un capítulo inesperado en relación a la logística que expone a la Selección Argentina ante el mundo.