Cada vez que la Selección Argentina quedó abajo en el marcador durante el Mundial 2026 ocurrió algo que desafió la lógica. Lejos de desordenarse, perder la calma o resignarse, el equipo reaccionó, recuperó el control del juego y terminó imponiéndose. No fue casualidad. Detrás de esas remontadas hay una fortaleza mental construida durante años.
Así lo explicó la licenciada en Psicología y magíster en Psicología de la Actividad Física y el Deporte, Julieta Jacobo, quien desde Estados Unidos siguió de cerca el recorrido del equipo de Lionel Scaloni y analizó, en diálogo con el programa Entretiempo de AM550, las claves psicológicas que llevaron a la Argentina nuevamente a una final del mundo, donde este domingo, desde las 16, enfrentará a España.
"Este equipo viene cohesionado desde hace varios años", dijo Jacobo. Agregó que el principal diferencial de la Selección no pasa únicamente por la calidad futbolística de sus jugadores, sino por la fortaleza del grupo. "Es un equipo que viene cohesionado desde hace varios años. Por algo ya fuimos campeones del mundo. Confluyen muchos talentos. Sacamos a Messi, obviamente, pero el equipo no es solamente Messi. Eso quedó demostrado."
La especialista explicó que la cohesión grupal es uno de los pilares más importantes del rendimiento deportivo. "Cuando un equipo está cohesionado enfrenta tanto los buenos como los malos resultados de una manera mucho más positiva. Se deja de lado el 'yo' para pensar en el 'nosotros'. Esa es una diferencia enorme."
Según sostuvo, esa construcción colectiva es la que permite que Argentina nunca pierda la convicción, incluso cuando el resultado es adverso.
La fortaleza para levantarse después de un golpe
Una de las imágenes que dejó este Mundial fue la capacidad de reacción de la Selección. En varios encuentros comenzó perdiendo (Inglaterra, Egipto), pero nunca dejó de competir. Para Jacobo, esa respuesta inmediata tiene una explicación psicológica muy clara. "Tienen muy trabajada la capacidad de recuperarse rápido del error y no quedarse pegados. Eso permitió remontar partidos y seguir dándonos alegrías."
Incluso recordó los penales fallados por Lionel Messi (contra Egipto y Austria) como un ejemplo de esa fortaleza. "Messi erró un penal. Bueno, ¿por qué no puede errar? Son personas antes que futbolistas. Lo importante es cómo reaccionan después."
La psicóloga explicó que esa resiliencia se contagia dentro del grupo y evita que un error individual afecte el funcionamiento colectivo.
Scaloni, un líder que escucha
Otro de los aspectos que destacó fue el estilo de conducción de Lionel Scaloni. Para Jacobo, el entrenador construyó un liderazgo basado en la confianza, la escucha y la participación de los futbolistas. "Tiene un estilo de liderazgo democrático. Escucha otros puntos de vista, permite que los jugadores opinen, toma decisiones en conjunto y, cuando tiene que ser firme, también lo es. Esa flexibilidad hace que el grupo funcione mejor."
La especialista recordó imágenes de los partidos en las que jugadores como Leandro Paredes dialogaban con el entrenador durante las pausas de hidratación. "Eso habla de una escucha activa y de una confianza mutua que fortalece muchísimo al equipo."
El empuje de los hinchas también juega
Jacobo se encuentra en Estados Unidos acompañando el Mundial y aseguró que el apoyo de los argentinos también influye en el estado emocional del plantel. Relató que estuvo presente en el partido frente a Cabo Verde y que el último banderazo previo a la final fue impactante. "No parecía Estados Unidos, parecía Argentina. Era impresionante la cantidad de gente." Y agregó que "La hinchada argentina da un empuje anímico que no tiene comparación. En la cancha se siente muchísimo."
La especialista también analizó el vínculo emocional que se generó entre el equipo y los hinchas. Sostuvo que, incluso cuando Argentina empieza perdiendo, el clima entre los simpatizantes es muy distinto al de otros tiempos. "Se hace un silencio cuando llega el gol del rival, pero nadie piensa que el partido está perdido. En el fondo todos sentimos que el equipo lo va a dar vuelta."
Para Jacobo, esa confianza no surgió de un día para otro. Fue construida por un plantel que durante años demostró carácter, resiliencia y una enorme capacidad para competir bajo presión.
Este domingo, desde las 16, Argentina buscará ante España conquistar una nueva Copa del Mundo. Más allá del resultado, Julieta Jacobo cree que esta Selección ya dejó una enseñanza que trasciende el deporte. "Si no se da, igual habrá que celebrar todo lo que este grupo nos dio. Pero creo que este equipo nos hizo creer nuevamente que, cuando un grupo trabaja unido y deja el ego de lado, siempre tiene una posibilidad más."
Esa, quizás, sea la mayor fortaleza de la Scaloneta: no rendirse nunca, aun cuando el partido parece escaparse. Porque antes que un equipo de grandes individualidades, Argentina se transformó en un grupo convencido de que, juntos, siempre hay una oportunidad para volver a empezar.