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El desmayo de Musiala y el gesto de Saibari que tiene una historia detrás

El futbolista del Bayern Múnich se desplomó durante el amistoso ante RB Leipzig y generó preocupación entre sus compañeros. Ismael Saibari fue uno de los primeros en acercarse para asistirlo, una reacción que cobra un significado especial por la historia que el marroquí arrastra desde 2017.

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Lunes, 17 de agosto de 2026 a las 19:55
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El desmayo de Jamal Musiala durante el amistoso del Bayern Múnich ante RB Leipzig generó preocupación, pero también dejó una imagen cargada de significado: Ismael Saibari fue uno de los primeros en acercarse para asistirlo. El gesto del futbolista marroquí adquiere otra dimensión al conocer la historia que lleva consigo desde hace años, porque el dorsal 34 que luce en su camiseta es un homenaje a Abdelhak Nouri, el amigo cuya vida cambió para siempre después de desplomarse durante un partido en 2017.

Luego de un buen mundial, Ismael Saibari acaba de llegar al Bayern Múnich, pero su elección del dorsal 34 cuenta una historia que comenzó mucho antes de su llegada a Alemania. El futbolista marroquí decidió conservar ese número como homenaje a Abdelhak Nouri, su amigo y excompañero de formación que sufrió un paro cardíaco durante un amistoso del Ajax en 2017.

La historia volvió a cobrar una fuerza especial este sábado, cuando Jamal Musiala se desplomó durante un amistoso del Bayern ante RB Leipzig. Saibari, que estaba cerca de la acción, reaccionó inmediatamente y asistió al alemán sobre el césped.

Para entender por qué esa imagen resultó especialmente significativa hay que conocer qué representa el 34 para Saibari. No es solamente un número en su camiseta: es una forma de mantener presente a Nouri, cuya carrera terminó abruptamente aquel día de 2017.

Por qué Saibari lleva el número 34

Cuando Ismael Saibari llegó al Bayern Múnich, una de sus primeras decisiones fue elegir el dorsal 34.

El número tiene un significado personal. Saibari lo utiliza para homenajear a Abdelhak Nouri, futbolista neerlandés de origen marroquí con quien compartió una relación cercana.

Nouri era considerado una de las grandes promesas del Ajax. Tenía apenas 20 años cuando, durante un partido amistoso de pretemporada contra el Werder Bremen, sufrió un colapso que cambió para siempre su vida.

Desde entonces, distintos futbolistas utilizaron el número 34 para mantener vivo su recuerdo. Saibari es uno de ellos.

El homenaje comenzó antes de su llegada a Múnich y ahora continúa en uno de los clubes más importantes de Europa.

Abdelhak Nouri: el día que cambió todo

El 8 de julio de 2017, el Ajax disputaba un amistoso frente al Werder Bremen en Austria.

En el minuto 71, Nouri se desplomó sobre el terreno de juego.

Al principio, la escena podía parecer una consecuencia del esfuerzo, el calor o un golpe menor. Pero la situación era mucho más grave.

Nouri había sufrido una arritmia cardíaca y sufrió un paro cardíaco. Los médicos lograron reanimarlo, pero el futbolista permaneció en coma durante un largo período.

Cuando finalmente despertó, las consecuencias neurológicas eran irreversibles.

Aquel joven mediocampista que había sido señalado como una de las grandes promesas del Ajax ya no podía continuar su carrera profesional.

Su historia quedó grabada en el fútbol neerlandés y también entre los jugadores que habían compartido su camino.

El 34 se convirtió en una forma de recordarlo

Para Saibari, llevar el 34 permite que Nouri continúe presente en cada partido.

El número que utiliza actualmente en el Bayern no representa una elección deportiva ni una cuestión de marketing. Es un homenaje personal.

La conexión entre ambos también tiene un componente cultural y futbolístico. Los dos tienen raíces marroquíes y crecieron vinculados al fútbol neerlandés.

Por eso, cada vez que Saibari entra a una cancha con el 34, el recuerdo de Nouri viaja con él.

Y ahora lo hace también en el Allianz Arena.

La escena con Musiala que volvió a traer a Nouri

La historia adquirió una dimensión inesperada durante el amistoso del Bayern contra RB Leipzig. Musiala se desorientó y terminó cayendo sobre el césped sin que existiera contacto con un rival. Los médicos ingresaron rápidamente para asistirlo. Saibari fue uno de los primeros jugadores en reaccionar.

El marroquí se acercó a Musiala, lo ayudó y permaneció junto a él mientras recibía atención.

La escena duró apenas unos segundos, pero inevitablemente adquiere otro significado cuando se conoce la historia que existe detrás del dorsal 34.

Siete años antes, Nouri había caído sobre una cancha durante un amistoso. Esta vez era su compañero quien estaba en el suelo.

La diferencia es fundamental: no existe información que permita relacionar médicamente ambos episodios, y el Bayern no comunicó que Musiala hubiera sufrido una arritmia ni un problema cardíaco.

La conexión está en la memoria de Saibari.

¿Quién es Abdelhak Nouri?

Abdelhak Nouri nació en Ámsterdam en 1997 y se formó en las divisiones inferiores del Ajax.

Era mediapunta, técnicamente destacado y considerado una de las grandes promesas de la cantera del club.

Debutó profesionalmente con el Ajax en 2016 y llegó a disputar partidos con el primer equipo antes de aquella tragedia en 2017.

Después del colapso, Nouri sufrió daños cerebrales permanentes.

Su familia y el Ajax mantuvieron durante años su historia presente, mientras el futbolista continuó necesitando asistencia para desarrollar actividades cotidianas.

La historia que Saibari llevó consigo hasta Múnich

El fútbol suele contar las historias a través de goles, títulos y transferencias millonarias. La del dorsal 34 es diferente.

Saibari llegó al Bayern para construir su propio camino. Pero decidió hacerlo sin dejar atrás a alguien que formó parte de su vida.

Cada vez que aparece en una cancha con ese número, Nouri vuelve a aparecer simbólicamente con él.

Y este sábado, cuando Musiala cayó sobre el césped y Saibari corrió para ayudarlo, el 34 volvió a contar su historia sin necesidad de una palabra.

Musiala pudo abandonar el campo por sus propios medios y posteriormente volvió a entrenarse de manera individual. El Bayern continúa siguiendo su evolución.

Pero detrás de aquella escena quedó otra historia, mucho más antigua: la de un futbolista que decidió convertir una camiseta en un homenaje permanente a un amigo.

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