Luego de haber asumido como técnico de la Selección de Paraguay con el equipo en 7ª posición de las Eliminatorias Sudamericanas y llevarlo hasta los octavos de final del Mundial 2026, Gustavo Alfaro habló tras la derrota ante Francia por 1 a 0 y fiel a su estilo expresó: "Se lo pusimos cuesta arriba, por eso lo festejaron tanto".
El contrato del DT argentino con la Federación guaraní se acaba de terminar, aunque el interés de la dirigencia es renovarle por un nuevo período mundialista más allá de las críticas recibidas en el medio de una fase de grupos deslucida, pero efectiva desde los resultados más allá de la goleada inicial que sufrió ante Estados Unidos. "Me pone muy feliz de haber vivido dos años maravillosos en la Selección de Paraguay", dijo.
Con Alfaro, Paraguay logró volver a la máxima cita tras 16 años de ausencia y se terminó despidiendo por un gol de penal de Kyllian Mbappé a falta de media hora para el final del partido en la ciudad de Filadelfia.
El desembarco del ex Boca, San Lorenzo, Arsenal, Selección de Ecuador, Selección de Costa Rica y el ascenso argentino, entre otros, fue en agosto de 2024 y desde entonces acumuló victorias ante Argentina, Brasil, Uruguay y la eliminación de Alemania.
Último partido
Francia fue el límite que lo dejó sin cuartos de final ante Marruecos, pero con muchas cosas para mirar de manera positiva hacia adelante. Deberá mejorar mucho en la ofensiva para incrementar sus chances, pero en los últimos metros logró convertirse en un equipo fuerte y muy respetable en el mundo.
"A ellos, los partidos le duraban 60 minutos, lo resolvían muy rápido. Pasaron a todos los rivales muy fácil", describió con orgullo el seleccionador, más allá de las dificultades ofensivas como para complicar a la última línea rival después de apostar por un esquema con cinco defensores. "Si no hubiese sido por ese penal, no habrían podido marcar ninguna diferencia contra nosotros. Terminaron el partido jugando a favor del tiempo", analizó minutos después de las críticas que le propinó Kyllian Mbappé por el estilo de juego de sus dirigidos.