Tal como se esperaba, Marcos Rojo fue sancionado con dureza por parte del Tribunal de Disciplina de la AFA luego de ser expulsado ante River por la 14ª fecha del Torneo Apertura 2026 que su equipo terminó perdiendo 2 a 0 como local en el Cilindro de Avellaneda.
El marcador central deberá purgar cuatro partidos de suspensión y no podrá estar presente en los últimos tres compromisos de la fase regular en el conjunto que dirige Gustavo Costas. En caso que la Academia avance a los octavos de final, tampoco estará a disposición del cuerpo técnico.
A lo estrictamente reglamentario se suma la sensación de que su corto y poco feliz ciclo en el club está terminado. Sin banca de los hinchas, con un rendimiento deportivo irregular y vencimiento contractual próximo, en el mes de junio, todos los caminos conducen a que su última imagen vestido de celeste y blanco habría sido la de ver la tarjeta roja en manos del juez Sebastián Zunino.
Informe agravado
Al golpe sin pelota que Rojo arrojó a Lucas Martínez Quarta en el segundo tiempo del clásico se suman los insultos hacia el árbitro en el momento de la decisión.
El jugador terminó sancionado a instancias del VAR ya que, en un primer momento, Zunino no había advertido de la agresión en pleno desarrollo del jugo.
Los silbidos generalizados de los hinchas cuando dejó el campo de juego fue un claro geste de enojo hacia el jugador. Además, el miércoles cuando Racing se presentó como local (sin público por sanción) ante Botafogo por Copa Sudamericana, el futbolista no vio acción y quedó grabado por las cámaras al término del mismo cuando se retiró entre risas con su ex compañero en Boca, Cristian Medina, ahora en la vereda del conjunto de Brasil.