La Copa Davis ya comenzó a jugarse en Neuquén mucho antes de que los tenistas salgan a la cancha. Detrás de la serie hay una logística que incluye la elección de una superficie poco habitual en Argentina, el traslado de una cancha desde Europa y una carrera contra el tiempo para que todo esté listo en el Ruca Che.
Desde la Dirección Deportiva de la Asociación Argentina de Tenis, Eddie Fiumara, explicó en esta entrevista con Mejor Informado cómo se preparó el escenario que utilizarán los jugadores, qué características tendrá la superficie y por qué se eligió una cancha a la que los integrantes del equipo argentino están habituados.
Pero el desembarco de la Copa Davis también busca dejar algo más en Neuquén: capacitaciones, actividades para chicos y escuelas, formación de jueces y distintas iniciativas destinadas a fortalecer el tenis en la provincia.
En esta entrevista, Fiumara cuenta los detalles del operativo, las sensaciones ante el desafío de organizar una serie internacional y qué esperan los jugadores argentinos de la superficie elegida.
¿Cómo se prepararon desde que Neuquén fue elegida como sede?
Fue una grata sorpresa. Desde que surgió la posibilidad de hacerlo en la provincia, y teniendo en cuenta el hermoso estadio que tiene el Ruca Che, fue un desafío muy lindo. También fue un desafío elegir la superficie, de acuerdo con la preferencia del capitán y de los jugadores. Se trata de una cancha de carpeta de madera con resina acrílica, bajo techo, algo que no es habitual en Argentina. Además, no había proveedores en Sudamérica de este tipo de superficie y cancha, por lo que tuvimos que traerla desde Europa. Así que fue un lindo desafío y estamos muy entusiasmados. También estamos muy felices por todo el apoyo que recibimos de la provincia, de los organismos del Estado, de los sponsors de Neuquén y de nuestros propios sponsors.
¿Cómo fue trabajar con esta superficie desde que se confirmó la sede? ¿Qué plazos tuvieron para llegar a tiempo con la cancha?
Principalmente, requirió una logística importante. La cancha viene por barco y eso implica determinados tiempos de traslado. Lo primordial era elegir el mejor proveedor en relación precio-calidad, con la experiencia necesaria. También buscábamos una cancha a la que los jugadores estuvieran acostumbrados, para que no fuera una sorpresa para ellos. Elegimos una empresa muy reconocida, con miles de canchas construidas y la experiencia necesaria. Trabajan en los torneos de toda la gira australiana, en las finales de la Copa Davis, en Bolonia, en torneos Masters 1000 y en muchas competencias más. Lo primero que había que garantizar era el cumplimiento de los plazos. Fue un proceso bastante rápido: averiguamos, concretamos la elección y coordinamos el traslado hasta el puerto, el viaje en barco y la descarga en el puerto de Buenos Aires. Ahora ya tenemos la noticia de que la cancha está en Neuquén. Estamos dentro de los tiempos establecidos y vamos a llegar bien.
¿Cómo se trabaja desde el área deportiva en el contacto directo entre el capitán, los jugadores y toda la logística interna?
Nosotros recibimos el pedido del capitán respecto de la superficie y enseguida nos ponemos a trabajar para conseguir la que el equipo haya elegido. También debemos definir, de acuerdo con las normas de la ITF, qué velocidad vamos a utilizar, qué superficie y qué tipo de pintura. Son todos los requerimientos que establece la entidad madre. Nosotros seguimos las sugerencias del capitán y aplicamos todo lo que nos solicitan, para que los jugadores solamente tengan que venir, jugar y, ojalá, lograr un buen rendimiento. Nuestro trabajo está detrás de escena. Implica que la cancha esté lista una semana antes para que los dos equipos puedan comenzar a utilizarla al mismo tiempo.
Desde el plano ejecutivo, Gastón Brun nos contaba todo lo que genera una ciudad como Neuquén cuando llega la Copa Davis, con entradas agotadas. Desde el área deportiva, ¿qué tipo de eventos habrá más allá de la serie que se jugará ese fin de semana?
La verdad es que venimos trabajando mucho con la Federación local, con Pablo Piloto, para que no sea solamente el evento de la Copa Davis, sino un trabajo integral entre la Asociación, la Federación local y los organismos estatales para fomentar el deporte. Tenemos preparadas actividades para los chicos y para alumnos de escuelas. Esta semana ya se están realizando cursos de capacitación y de biomecánica. También tenemos programados cursos para jueces y capacitaciones de arbitraje de tenis. Además, se desarrollarán actividades vinculadas con el programa JTI, que es una iniciativa de la Federación Internacional de Tenis para el desarrollo del tenis en Argentina, especialmente entre los chicos y en el ámbito amateur. Tenemos muchas actividades previstas para el período previo y posterior a la serie. La idea es que no sea simplemente llevar un evento a Neuquén, sino desarrollar todas las áreas vinculadas con el crecimiento del tenis en Argentina y, en este caso particular, en Neuquén. Queremos brindar herramientas y generar acciones para que el tenis tenga cada vez más fuerza en la provincia.
A nivel personal, ¿cuáles son tus sensaciones desde la Dirección Deportiva de la Asociación Argentina de Tenis frente a un evento de estas características?
La verdad es que es un desafío muy lindo y muy grande. Últimamente, a mí personalmente me toca ocuparme de parte de la logística y del armado de las canchas en estos eventos internacionales. Uno está focalizado en que los jugadores tengan la mejor experiencia y en que la cancha esté a la altura de las circunstancias. Y lo va a estar. Por eso priorizamos la calidad de la cancha y decidimos trasladarla desde Europa. Queremos que todo se desarrolle deportivamente con los más altos estándares posibles, tanto a nivel internacional como en Argentina y, en este caso, en Neuquén.
¿Cuáles fueron las primeras respuestas o sensaciones de los jugadores convocados para representar a la Argentina cuando Neuquén fue elegida como sede?
Los jugadores hablan mucho con el capitán. Yo no he hablado directamente con ellos, pero entiendo que es una gran tranquilidad porque se trata de una cancha que conocen y en la que juegan habitualmente en el circuito. Hoy tenemos diez jugadores dentro del top 100 del mundo que están acostumbrados a este tipo de superficie. Incluso juegan más veces en canchas rápidas que en polvo de ladrillo, porque actualmente las superficies duras o rápidas representan alrededor del 70% del circuito internacional. Además, el tenis argentino está teniendo cada vez mejores rendimientos. Lo estamos viendo en el US Open, en Cincinnati y también en esta gira europea, donde Fran Cerúndolo ganó un ATP 500. Por eso, no es una superficie extraña para nuestros jugadores. Al contrario, creo que es un lindo desafío y que se sienten cómodos.
La entrevista a Eddie Fiumara, Director Deportivo de la Asociación Argentina de Tenis