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De los patines en el patio al Mundial: la neuquina Nerea Cabrera fue convocada para la selección de Roller Hockey

La jugadora se ganó un lugar en la Selección Argentina tras superar las concentraciones nacionales y viajará a Paraguay para disputar el torneo del 8 al 18 de octubre. Entrena en el estadio Ruca Che y busca sponsors para afrontar el viaje.

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Nerea Cabrera entrena en el Ruca Che y se prepara para representar a la Argentina en Paraguay.

Nerea Cabrera tiene 16 años y alcanzó una meta que parecía lejana. La joven arquera neuquina fue convocada para representar a la Selección Argentina en el Mundial de roller hockey de su categoría, que se disputará en Paraguay entre el 8 y el 18 de octubre.

La convocatoria la convirtió en la primera arquera de Neuquén que llegará a un Mundial de la disciplina. La noticia fue el resultado de un proceso de concentraciones y evaluaciones que reunió a jugadoras y arqueras de distintos puntos del país.

“Soy la primera arquera de Neuquén que va a ir a un Mundial”, expresó con emoción en Tardes de Primera con Huguex Cabrera por 24/7 Canal de Noticias. Para Nerea, el desafío tenía además un significado especial: su viaje a Paraguay será la primera vez que saldrá de la Argentina.

Con 16 años, Nerea Cabrera llevará la representación neuquina a una competencia internacional en Paraguay.

“Es muchísima emoción. Es algo que no se puede explicar tanto porque solamente yo lo puedo sentir”, contó. Y agregó: “Me emociona muchísimo pensar que la primera vez que voy a salir será para representar a mi país en un Mundial”.

El camino hasta la convocatoria incluyó entrenamientos, observaciones y pruebas. “Van varias chicas de todo el país para ser observadas, entrenar y mejorar distintos aspectos”, explicó sobre las concentraciones. Allí se evaluaron las condiciones de las jugadoras y las arqueras antes de definir la lista para la competencia internacional. Nerea resumió el resultado con pocas palabras: “Sí, lo superé”.

 

Nerea encontró el hockey después de llegar a Neuquén

La historia con los patines había comenzado mucho antes del hockey. Nerea recordó que recibió su primer par cuando tenía cuatro años. Fue un regalo de Navidad y despertó una curiosidad que nunca abandonó.

“Me acuerdo que eran unos patines grises, muy bonitos”, recordó. Esa misma tarde salió al patio de su casa y empezó a probarlos mientras se sostenía de las paredes. “Desde entonces nunca me separé de los patines. Siempre tuve, por lo menos, un par”, contó.

Nerea visitó los estudios de 24/7 Canal de Noticias y explicó el orgullo de formar parte de la selección argentina.

En 2021 su vida cambió de ciudad. Nerea nació en Mar del Plata y se mudó a Neuquén junto a su familia. Hasta entonces siempre había practicado alguna actividad, pero todavía no conocía el roller hockey.

La puerta de entrada apareció cerca del estadio Ruca Che, donde actualmente realiza sus entrenamientos. Su papá vio a un grupo de chicas jugando y llegó a casa con una propuesta. “Me dijo: ‘Che, Nere, ¿vos sabés que vi unas chicas jugando al hockey sobre patines?’”, recordó.

La disciplina le resultó desconocida, pero eso terminó siendo parte de la atracción. “Veía chicas llevando el tejo, haciendo jugadas. Me parecía raro, pero pensé: ‘Lo raro me gusta’. Y me metí”.

 

Una decisión cambió su lugar dentro de la cancha

Nerea comenzó como jugadora, aunque esa etapa duró apenas unas semanas. Sus entrenadores advirtieron algunas condiciones físicas y le propusieron probar en el arco. “Me dijeron: ‘Vos tenés mucha agilidad, mucha elasticidad. Eso nos gusta. ¿Querés probar ser arquera?’”, contó.

La decisión no fue inmediata. Ser arquera significaba cambiar de posición y asumir también el costo de un equipamiento específico. Nerea lo conversó con sus padres antes de aceptar el desafío. “Lo dudé mucho porque veía muchas jugadoras y casi ninguna arquera”, explicó. Finalmente tomó la decisión: “Bueno, voy a tomar el riesgo”.

El primer gran desafío llegó poco después, durante un torneo en Mar del Plata. Nerea todavía tenía poca experiencia bajo los tres palos, pero encontró una frase que terminó acompañándola durante su formación.

Su entrenador, Eduardo Pilato, le repetía: “No digas ‘no puedo’”. “Yo me ponía el equipo y decía: ‘No, no puedo’. Y él me respondía: ‘No es que no podés, no te animás’”, relató.

Desde entonces cambió la frase que se repetía antes de jugar. “Empecé a decirme: ‘Sí puedo, sí puedo’”. En uno de los partidos de aquel torneo, el equipo empató y la definición llegó a los penales. Pilato volvió a acercarse con un mensaje directo. “Me dijo: ‘Ahora vamos a penales. Vos sabés lo que tenés que hacer. Sos vos. No te achiqués, agrandate’”, recordó.

La respuesta llegó en la cancha. “Y me agrandé. Atajé todos los penales”. Después de la definición, Nerea no podía creer lo que había conseguido. “Salí de la cancha y era un caos”, contó.

Nerea Cabrera fue entrevistada por Huguex Cabrera en el programa Tardes de Primera.

Aprender a leer cada jugada

El arco exige una mirada diferente. Nerea explicó que debe seguir el recorrido del tejo, anticipar las decisiones del rival y cubrir los espacios en pocos segundos. “Se necesita mucha agilidad y muchos reflejos. Tenés que tener muy buena vista para seguir el tejo porque va muy rápido, es como un misil”, describió.

Para ella, el trabajo empieza antes del disparo. “Antes del tiro ya tengo que intentar ver lo que puede pasar”, explicó. La lectura del juego se transformó en una parte central de sus entrenamientos. “La visión en el arco se trabaja muchísimo”, señaló.

También cambió su relación con los patines. Los de una arquera son diferentes a los de las jugadoras de campo y responden a otra necesidad dentro de la cancha. “Yo tengo ruedas más pequeñas para estar más cerca del piso, porque el arquero tiene que mantenerse muy pegado al suelo para poder reaccionar y tener mejores reflejos”, explicó.

Su equipo incluye el blocker, el guante que utiliza para sostener el palo y bloquear los disparos, y el catcher, con el que puede tomar el tejo. El palo también tiene características distintas y un peso mayor.

Nerea lleva todos esos elementos a cada entrenamiento. “A veces cansa un poco porque hay que cargar con todo el equipo, pero forma parte del entrenamiento”, afirmó.

 

Eduardo Pilato acompañó su formación como arquera

Detrás de la convocatoria mundialista también aparece el trabajo de Eduardo Pilato, el entrenador que la acompañó desde sus primeros pasos como arquera.

La joven arquera entrena en el Ruca Che mientras ultima detalles para su debut mundialista.

“Eduardo fue quien me formó como arquera desde que empecé. Él fue quien me vio y dijo: ‘Esta chica va a ser arquera, esta chica tiene futuro’”, recordó Nerea.

Pilato también conocía el puesto desde adentro porque fue arquero. Esa experiencia le permitió acompañarla en los detalles técnicos y en la construcción de confianza. “Cuando cometía un error no me decía: ‘Esto es un error’, sino que me decía: ‘Esto es una lección para aprender’”, contó.

Nerea recordó que en sus primeras experiencias dentro de una cancha encontraba en su entrenador un punto de apoyo constante. “La primera vez que pisé una cancha con los patines y todo el equipo estaba sostenida de él. Me ayudó muchísimo”.

La comunicación continuaba incluso durante los partidos. En aquella definición por penales en Mar del Plata, Pilato le marcaba las posibles direcciones de los tiros desde afuera. “Él me gritaba: ‘¡Arriba, arriba!’, porque ya veía que el jugador podía tirar hacia arriba”, relató.

Con el tiempo, esa experiencia le permitió aprender a observar el arco y analizar las alternativas antes de cada jugada.

 

La Selección Argentina dejó de ser un sueño lejano

Nerea no imaginaba que la convocatoria llegaría tan pronto. A sus 16 años, pensaba que todavía tenía tiempo para intentar llegar a la Selección Argentina. “Soy muy chica todavía como para decir ‘ya llegué’. En mi mente pensaba que iba a tardar más”, reconoció.

Sin embargo, decidió presentarse a las concentraciones. Les explicó a sus padres que quería probar y que, si no quedaba seleccionada, continuaría entrenando para una próxima oportunidad. “Este año están las concentraciones, quiero ir y quiero probar. Si no se me da, voy a entrenar más para llegar la próxima vez”, les dijo.

El proceso siguió avanzando. “Fui, seguí, seguí y finalmente pasé”, resumió. Para Nerea, llegar a la Selección Argentina modificó también la forma de pensar sus propios sueños. “Antes pensaba que mi sueño era llegar a la Selección Argentina, pero ese sueño ya lo cumplí”.

Ahora su objetivo es otro. “Mi sueño es disfrutar toda esta transición, vivir este momento”. Después del Mundial, le gustaría seguir creciendo dentro de la disciplina. España aparece entre los destinos que sueña conocer porque allí el roller hockey tiene un desarrollo importante.

“Me gustaría conocer otras formas de trabajo, otras técnicas y otras jugadas”, explicó. Su intención es aprender y después regresar con nuevas herramientas para aplicar en Neuquén.

 

Nerea se prepara para el Mundial y busca apoyo

El torneo de Paraguay será el próximo gran desafío. Nerea viajará con una idea clara sobre lo que quiere hacer dentro de la cancha. “Espero darlo todo”, afirmó. Y sumó una frase que refleja su mentalidad como arquera: “Más que nada, espero que no me entre ni un solo gol”.

Pero también sabe que el deporte obliga a recuperarse rápido. “Si entra uno, hago lo que siempre me enseñaron: no repetirlo en mi cabeza. Vuelvo a la cancha, sigo jugando, doy todo y trato de que no vuelva a pasar”.

Actualmente, Nerea entrena en el estadio Ruca Che. Sus prácticas se realizan los martes y jueves, de 18 a 21, y los sábados, de 16 a 18.

Mientras avanza hacia Paraguay, la joven y su familia buscan sponsors que puedan acompañar el viaje. “Actualmente estamos buscando sponsors que puedan ayudarme a seguir este sueño y a poder viajar”, explicó.

Las empresas interesadas pueden contactarse a través de las redes sociales de Fénix Roller Hockey. La propuesta es que las marcas acompañen su camino hacia una competencia internacional y puedan tener presencia fuera de Neuquén y del país.

Nerea también destacó el apoyo que ya recibió. “Actualmente tenemos el acompañamiento de Phoenix Services, que siempre nos ayuda y está atento cuando necesitamos algo”, señaló.

La empresa colaboró durante las concentraciones y también acompañó al club. “Estamos muy agradecidos”, expresó, aunque remarcó que todavía necesitan sumar nuevos apoyos para afrontar los gastos del camino al Mundial.

En su equipo, además, ya ve cómo su historia empieza a influir en otras chicas. Una de ellas es Maya, una joven arquera que comenzó recientemente y utiliza el equipo que Nerea había usado en sus primeros pasos. “Es lindo poder pasar esa experiencia”, dijo.

La chica que a los cuatro años aprendió a patinar agarrada a las paredes del patio ahora prepara su primer viaje fuera de la Argentina. El destino será Paraguay, pero el recorrido comenzó mucho antes, con una frase repetida en cada desafío: no decir “no puedo” y animarse a seguir.

 

La entrevista completa:

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