Algo se ha roto definitivamente en la relación entre Pierre Gasly y Franco Colapinto. El crecimiento del argentino en la grilla de la Fórmula 1 ya no es simpático para el francés, que fue protegido por el jefe de Alpine en la previa de la fecha en Azerbaiyán, pero volvió a darle la espalda al número 43 en la pista.
Flavio Briatore salió a hablar con medios que siguen de cerca la campaña del sudamericano. La intención del italiano fue detener a los haters que en redes sociales le pasaban factura al francés por no ceder a tiempo la posición en Madrid a su compañero.
La amenaza de Briatore fue el corte comunicacional de Colapinto con medios nacionales, si esa campaña contra Gasly no terminaba. Y los hinchas albicelestes recalcularon.
De manera irónica, pero muy ingeniosa, las redes de Gasly y de Alpine se llenaron de cariño: “¿Soy yo o Gassly tiene cosas de (Ayrton) Senna?”, “¿De qué planeta viniste, croissant mágico?”, “Mi vieja me dio la vida; Pierre, las ganas de vivirla”, fueron sólo algunas de las frases que se colgaron en las diferentes cuentas.
No cambió
Llegó el viernes de clasificación en el callejero de la ciudad de Bakú y una nueva situación volvió a dejar en evidencia la mala onda del europeo hacia el piloto nacido en Pilar, en el norte del Gran Buenos Aires.
Se cumplían los últimos minutos de la Q2 para buscar la mejor partida en la grilla, cuando Colapinto aceleró delante de Gasly para que aprovechara la succión.
Con el correcto manejo del francés y el gesto del argentino, el 1 de la escudería se quedó con el séptimo mejor tiempo. Sin embargo, cuando tuvo que devolver gentilezas, se metió en boxes y dejó al argentino en soledad.
Igual, la muñeca funcionó y finalmente Alpine pudo poner a otro auto también en el Top 10 del fin de semana, mientras las preguntas de Colapinto por la radio chocaban ante un incómodo silencio del equipo.