Cuando todo indicaba que la noche copera terminaba con un golpe inesperado, River Plate encontró vida en la última jugada y rescató un empate agónico 1-1 frente a Red Bull Bragantino en el Monumental por la quinta fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana. En el minuto 48 del complemento, Juanfer Quintero sacó un remate venenoso que el arquero brasileño no pudo contener del todo y Pereira apareció atento para capturar el rebote y empujar la pelota al gol, desatando la locura en Núñez.
El equipo de Eduardo Coudet tuvo una noche muy incómoda y durante gran parte del partido estuvo lejos de mostrar su mejor versión. El conjunto brasileño golpeó primero en la etapa inicial con un cabezazo de Vinicius, que le ganó la posición a Paulo Díaz y silenció al Monumental. A partir de ahí, River entró en un terreno de nerviosismo, imprecisiones y poca claridad ofensiva, mientras Bragantino se sintió cómodo esperando y saliendo rápido de contraataque.
Con el correr de los minutos, el Millonario fue creciendo desde el empuje más que desde el juego. El ingreso de variantes ofensivas le dio otra energía al equipo, que empezó a arrinconar a los brasileños contra su arco. Juanfer Quintero tomó la conducción en el tramo final y fue el futbolista que más intentó romper el cerrojo visitante con remates y pases filtrados.
Cuando parecía que la derrota dejaba todo abierto para la última fecha, apareció la jugada salvadora. El disparo de Juanfer generó el rebote y Pereira estuvo donde tenía que estar para darle a River un empate que vale mucho más que un punto. Porque además del desahogo, el Millonario sigue dependiendo de sí mismo y quedó muy bien parado para sellar la clasificación a los octavos de final en la próxima jornada de la Copa Sudamericana.
El Monumental pasó de la bronca al alivio en cuestión de segundos. River no jugó bien, sufrió más de la cuenta y estuvo al borde de una derrota complicada, pero en la última bola encontró un empate que puede terminar valiendo oro.