“No todo se compra, no todo se vende” parece haberlo dicho la UEFA a la FIFA en relación al proyecto privatizador para comenzar a comercializar la Copa del Mundo.
Tras el singular éxito económico que representó el último Mundial de fútbol en América del Norte, Gianni Infantino parece haberse emocionado con las arcas y días atrás irrumpió en escena con la idea de ceder a “FIFA Forwards Enterprise” hasta el 20 por ciento del total del negocio a cambio de unos 20.000 millones de dólares.
Este jueves, la Unión Europea de Fútbol se reunió de manera extraordinaria y urgente para expresar su más enérgico rechazo a la propuesta, oponiéndose al ingreso del privado a la torta de reparto del fútbol.
A través de los representantes de sus 55 federaciones, el organismo emitió un comunicado en el que advierte que no participará de ninguna competencia regida por FIFA mientras siga en pie este proyecto.
Escrito y medida de fuerza
“Jamás legitimaremos este modelo. Nadie tiene la autoridad moral para vender aquello que simplemente custodia para la próxima generación", arranca el escrito en clara dirección a Infantino.
Acto seguido, en el mismo comunicado, el ente europeo confirma que “ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes, a menos que esta propuesta se haya abandonado en su totalidad”.
El rápido accionar desde el Viejo Continente en contra de los planes de la FIFA contrasta con la nula reacción de otras entidades muy importantes para el mundo del fútbol como lo es Conmebol, presidida por Alejandro Domínguez. La que sí se expresó en el mismo sentido que sus pares europeos fue la Concacaf, curiosamente la única organizadora de la máxima competencia.