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Planes sociales: la defensa tiene derechos, pero Neuquén también tiene derecho a una respuesta

La causa por la estafa con los planes sociales de Neuquén suma nuevos planteos y podría incorporar como testigos a dos exgobernadores. Mientras las defensas ejercen sus derechos, crece una pregunta que interpela a la Justicia y a toda la sociedad: ¿cuánto más habrá que esperar para conocer una respuesta definitiva sobre el destino de los fondos públicos?

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Alfredo Cury no es sólo abogado defensor de Ricardo Soiza, también es uno de los condenados en la causa de estafa con planes sociales.

Hay causas judiciales que parecen tener calendario y hay otras que parecen tener eternidad. La estafa con los planes sociales de Neuquén empieza peligrosamente a parecerse a la segunda. Pasaron investigaciones, audiencias, testigos, jueces, impugnaciones, recursos. Hubo condenas, apelaciones. Hubo una sentencia que descartó la asociación ilícita. Después vino un Tribunal de Impugnación y dijo exactamente lo contrario.

Y ahora tendremos otra audiencia para volver a discutir las penas. Mientras tanto, la sociedad sigue esperando. Y aparece nuevamente Alfredo Cury pero no solamente como abogado defensor de Ricardo Soiza. Cury es también uno de los condenados en esta misma causa. En diciembre de 2025, el tribunal le impuso tres años y seis meses de prisión efectiva y la inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta agravada. Esa condena no está firme hay recursos pendientes y por eso Cury conserva, como cualquier ciudadano, todos sus derechos procesales,

Que quede perfectamente claro, defenderse no es una maniobra ilegítima, apelar tampoco, presentar recursos tampoco. Proponer testigos tampoco., Todo eso forma parte del Estado de derecho. Pero el Estado de derecho también tiene otra obligación: dar respuestas en un tiempo razonable. Porque ahora Cury produjo otro movimiento, pidió que dos exgobernadores de Neuquén, Omar Gutiérrez y Jorge Sapag, puedan declarar como testigos en la nueva cesura. Dos nombres que pesan toneladas en la historia reciente del Movimiento Popular Neuquino. Y la pregunta inevitable es: ¿por qué aparecen ahora?

Según lo informado, Cury pretende que expliquen cómo funcionaba la conducción partidaria y cuál era el grado de participación política suyo y de Ricardo Soiza. Que declaren si el tribunal considera que corresponde, que contesten, expliquen, que aporten todo lo que sepan. Porque quizás, después de tantos años, Neuquén necesita justamente eso: que hablen todos. Pero hay algo que resulta insoportable: el paso del tiempo. Porque mientras los abogados discuten estrategias procesales, existe una sociedad que mira esta causa y empieza a preguntarse si alguna vez llegará el punto final.

Estamos hablando de una defraudación que la Justicia ya consideró acreditada. Estamos hablando de fondos públicos. Y estamos hablando de algo todavía más miserable: dinero destinado a personas vulnerables. No era plata para una autopista, no era dinero para una obra monumental, no era una discusión presupuestaria abstracta. Eran planes sociales. Ayuda para quienes necesitaban del Estado. Y ese detalle debería perseguir moralmente a esta causa hasta el último día. Porque robarle al Estado es grave. Pero cuando el dinero estaba destinado al que menos tiene, la dimensión social del daño es todavía mayor.

Ahora Cury produjo otro movimiento, pidió que dos exgobernadores de Neuquén, Omar Gutiérrez y Jorge Sapag, puedan declarar como testigos en la nueva cesura. Dos nombres que pesan toneladas en la historia reciente del Movimiento Popular Neuquino. Y la pregunta inevitable es: ¿por qué aparecen ahora?

Ahora aparecen Sapag y Gutiérrez, Bienvenidas sean las explicaciones. Pero entonces aprovechemos, Preguntemos todo. Si parte del dinero terminó alimentando una estructura vinculada políticamente al MPN, como se discutió durante el proceso: ¿quién recibía ese dinero? ¿Quién organizaba esa estructura? ¿Quién conocía su funcionamiento? ¿Quién daba las órdenes? ¿Hasta dónde llegaba la cadena? ¿Quiénes eran los destinatarios finales? 

Después de semejante investigación resulta difícil conformarse únicamente con conocer quién retiraba un cheque o quién intervenía administrativamente., Neuquén tiene derecho a conocer el recorrido completo del dinero, Desde que salía del Estado hasta que llegaba al último bolsillo. Y si los exgobernadores no tuvieron ninguna participación ni conocimiento, que también quede absolutamente claro: Ser testigo no significa ser acusado y mucho menos culpable.  Pero si van a sentarse delante de un tribunal, entonces que las preguntas sirvan para iluminar aquello que todavía permanece oscuro.

Volvamos a Cury. Tiene derecho a presentar todos los recursos que la ley permita, Tiene derecho a defenderse, tiene derecho a defender a Soiza. Pero nosotros también tenemos derecho a recordar algo: Cury no observa esta causa desde la tribuna. Está dentro de ella. Fue condenado en primera instancia. Impugnó su propia condena. Defiende a otro condenado y ahora propone como testigos a dos de los dirigentes políticos más importantes que tuvo el MPN. Por eso cada movimiento merece ser observado. No para impedirle defenderse. Para entender qué intenta demostrar con esa defensa. Porque hay una diferencia enorme entre garantizar derechos y permitir que una causa se transforme en un laberinto interminable.

La Justicia neuquina tiene ahora una responsabilidad enorme. El juez Juan Pablo Encina ya rechazó el pedido de suspender la nueva cesura. Entonces avancemos. Que se produzca la prueba, que declaren quienes tengan que declarar, que las defensas ejerzan todos sus derechos, que los fiscales sostengan sus acusaciones, que los jueces resuelvan. Pero que resuelvan. Porque también existe una forma silenciosa de injusticia: la Justicia que nunca termina. Cuando una causa tarda demasiado, pierde la víctima, pierde el Estado, pierde la sociedad y termina ganando la desconfianza.

La Justicia neuquina tiene ahora una responsabilidad enorme. El juez Juan Pablo Encina ya rechazó el pedido de suspender la nueva cesura. Entonces avancemos. Que se produzca la prueba, que declaren quienes tengan que declarar, que las defensas ejerzan todos sus derechos, que los fiscales sostengan sus acusaciones, que los jueces resuelvan. Pero que resuelvan. Porque también existe una forma silenciosa de injusticia: la Justicia que nunca termina​​​​​​​

Esta causa ya atravesó años de investigación, juicio, condenas, impugnaciones y nuevas decisiones judiciales. Ahora aparece otra cesura, otros 

testigos, otros recursos, otros planteos. ¿Y después qué? ¿Otra impugnación? ¿Otro tribunal? ¿Otra discusión? ¿Otros años? No estoy pidiendo una condena rápida, estoy pidiendo algo mucho más importante: una Justicia seria y definitiva. Con todas las garantías. Con todos los recursos que correspondan pero también con tiempos que la sociedad pueda comprender. Porque detrás de cada expediente existe una comunidad esperando una respuesta y detrás de este expediente existe algo todavía más doloroso: la plata de los pobres. Por eso Gutiérrez y Sapag pueden terminar declarando. Que declaren. Cury puede continuar defendiendo su posición, Que la defienda Pero después de escuchar a todos, revisar todo y garantizar todos los derechos, Neuquén necesita que alguien finalmente cierre el expediente y diga qué ocurrió, quiénes fueron responsables y qué consecuencias corresponden. Porque los planes sociales tenían beneficiarios. La Justicia tiene jueces. Los acusados tienen abogados. Pero el tiempo también tiene víctimas. Y después de tantos años, la principal víctima del tiempo empieza a ser la confianza de los neuquinos en su propia Justicia.

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