El Parque Industrial de Las Flores atraviesa un nuevo golpe a su entramado productivo. En menos de un mes, dos empresas de peso dejaron de fabricar en la ciudad. Primero fue la textil Will Der S.A., que cerró el 7 de agosto y despidió a 20 trabajadores. Ahora Coopershoes decidió finalizar su producción de calzado en Argentina.
La empresa brasileña había desembarcado en Las Flores en 2008 con su primera planta fuera de Brasil. Con el crecimiento de los pedidos, se instaló en el Parque Industrial y amplió sus instalaciones. Llegó a producir para marcas como Converse All Star, Grimoldi y Pony.
El auge y la caída de Coopershoes
El crecimiento de Coopershoes tuvo su punto de mayor exposición en 2011. Por entonces, Cristina Fernández de Kirchner participó de la inauguración de una nueva nave de la empresa. La planta había pasado de producir 150.000 pares a 1,51 millones. También había recibido un crédito del Bicentenario para ampliar sus instalaciones.
La salida, sin embargo, no implica por ahora el abandono definitivo de la planta. El responsable de Coopershoes en Argentina, Markus Heyden, resolvió mantener la estructura fabril. También afrontará patentes e impuestos hasta 2027.
El impacto en el empleo industrial
Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), Darío Coronel señaló que el deterioro comenzó a fines de 2023. Coopershoes terminó ese año con 322 trabajadores. Los pedidos de Converse cayeron de 38.000 a 18.000 pares mensuales hasta desaparecer. También dejaron de llegar encargos de Grimoldi y Pony.
El cierre se suma al de Will Der. La situación deja a Las Flores, una ciudad de unos 27.000 habitantes, con un panorama cada vez más complejo para el empleo industrial. La pérdida de puestos de trabajo golpea a una comunidad que dependía en gran medida de estas plantas para su economía local.
Un futuro incierto para el Parque Industrial
El cierre de Coopershoes y Will Der plantea interrogantes sobre el futuro del Parque Industrial de Las Flores. La ciudad, que había apostado al desarrollo fabril como motor de crecimiento, enfrenta ahora el desafío de recomponer su tejido productivo.
Las autoridades locales deberán buscar alternativas para reactivar la economía y generar nuevas fuentes de empleo. Mientras tanto, los trabajadores despedidos quedan a la espera de una solución que les permita recomponer sus ingresos.
La situación refleja una tendencia más amplia en el sector industrial argentino. Muchas empresas enfrentan dificultades para sostener sus niveles de producción en un contexto económico complejo. La caída de la demanda y los costos crecientes afectan la competitividad de las plantas locales.