De un emprendimiento nacido hace siete años a un local que se convirtió en un referente de la gastronomía sin gluten en Neuquén. Con productos artesanales, recetas propias e ingredientes seleccionados, Mailén Riffo y Mayra González ofrecen una propuesta que seduce tanto a personas celíacas como a quienes simplemente buscan comer rico.
Lucciana Sin Gluten, ubicado sobre la calle Jujuy 370, Neuquén, logró convertir la cocina libre de gluten en una experiencia gastronómica donde el sabor es el gran protagonista. El local, que nació hace siete años como un emprendimiento de viandas y hace cuatro abrió sus puertas al público, hoy suma cada vez más clientes atraídos por la calidad y variedad de sus productos.
Entre las especialidades saladas, los pancitos de queso encabezan el ranking de los más elegidos, seguidos por las tradicionales "taxitas", unas galletitas de queso que se transformaron en un clásico de la casa. La propuesta también incluye panes clásicos y veganos sin lactosa, grisines, focaccias, prepizzas, sándwiches y tostones con opciones vegetarianas y veganas, acompañados por untables artesanales elaborados sin mayonesa y con ingredientes naturales.
En la vitrina dulce, los protagonistas son el carrot cake, los budines de zanahoria, los cuadraditos de limón con originales glaseados de frambuesa, arándanos o maracuyá, además de trufas, alfajores y una amplia variedad de petit para compartir.
Las tortas ocupan un capítulo aparte. A las clásicas como Selva Negra, Matilda y Chajá, se suman las creaciones propias de la casa: Anthony, Vito y Roma, esta última convertida en una verdadera favorita de los clientes, que esperan cada otoño para volver a disfrutarla, ya que solo se elabora durante los meses más frescos por tratarse de una torta a base de crema.
Las responsables del emprendimiento aseguran que la innovación es parte de la identidad de Lucciana. Nuevos sabores, recetas, técnicas y productos se incorporan de manera permanente con un objetivo claro: demostrar que comer sin gluten no significa resignar sabor, variedad ni creatividad.
Pasión, trabajo y compromiso en cada elaboración
Detrás de cada producto hay mucho más que una receta. Hay horas de trabajo, capacitación, pruebas e innovación permanente para ofrecer alimentos sin gluten que sorprendan por su sabor y calidad. Cada incorporación al menú nace de la escucha de sus clientes y de la búsqueda constante por ampliar las opciones para quienes conviven con la celiaquía o eligen este tipo de alimentación.
Con el paso de los años, Mailén Riffo y Mayra González construyeron un fuerte vínculo con quienes lo visitan a diario. La atención personalizada, el cuidado en cada detalle y el compromiso por elaborar productos artesanales hicieron que muchas familias conviertan al local en un lugar de referencia, donde saben que encontrarán variedad, calidad y la misma dedicación en cada pan, torta o preparación que sale de la cocina.