El debate por la reforma del régimen de Zona Fría sumó tensión política y abrió un nuevo frente entre las provincias patagónicas y el Gobierno nacional. A días de que el proyecto llegue al Senado, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, endureció su postura y dejó en claro que buscará bloquear cualquier modificación que implique un aumento en las facturas de gas para los usuarios de la provincia.
La encargada de expresar esa posición será la senadora de La Neuquinidad, Julieta Corroza, quien advirtió que no votará ninguna iniciativa que afecte el bolsillo de los neuquinos. “El gobernador Rolando Figueroa me pidió garantizar que no se toque el bolsillo de los neuquinos y yo no voy a votar nada que vaya en contra de la provincia”, afirmó.
El proyecto impulsado por el Gobierno nacional ya obtuvo media sanción en Diputados y propone modificar el esquema actual de subsidios al gas natural para las regiones alcanzadas por el régimen de Zona Fría. La discusión en el Senado, prevista inicialmente para esta semana, fue postergada luego del fuerte rechazo que comenzó a crecer en distintas provincias beneficiadas por el sistema.
La principal preocupación en Neuquén pasa por dos puntos clave del proyecto. El primero tiene que ver con el cambio en la forma de calcular el descuento sobre la tarifa de gas. Actualmente, la bonificación se aplica sobre el total de la factura, incluyendo transporte y distribución. Con la nueva iniciativa, el beneficio pasaría a calcularse únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), lo que reduciría significativamente el impacto del subsidio en la factura final.
Sin embargo, el punto que genera mayor alarma en el gobierno neuquino es otro: la posibilidad de que el Poder Ejecutivo nacional quede habilitado para definir de manera discrecional el porcentaje de descuento.
La reforma propone modificar el artículo 3 de la Ley 27.637, que actualmente establece por ley un descuento equivalente al 50% de los cuadros tarifarios plenos determinados por el ENARGAS. En la nueva redacción, el beneficio quedaría sujeto a las condiciones y modalidades que defina el Ejecutivo nacional.
“Lo que hoy es un 50% por ley podría variar a discreción del Poder Ejecutivo e irlo bajando. El peligro está ahí y por eso vamos a hacer los planteos que hagan falta”, sostuvo Corroza.
La discusión también dejó expuesta una división política entre los representantes neuquinos. Mientras los senadores libertarios Nadia Márquez y Pablo Cervi ya anticiparon que acompañarán el proyecto del oficialismo nacional, en La Neuquinidad comenzaron a tomar distancia de algunos aspectos de la iniciativa pese a que la diputada Karina Maureira había votado afirmativamente en Diputados.
Desde el entorno de Figueroa consideran que el régimen de Zona Fría constituye una compensación estructural para las provincias patagónicas debido a las bajas temperaturas y al elevado consumo residencial de gas durante gran parte del año.
El proyecto oficial también impactará sobre las provincias incorporadas al régimen ampliado en 2021, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Juan, Tucumán, Salta y Catamarca. En esos distritos, el beneficio quedaría restringido únicamente a los usuarios incluidos dentro del esquema de subsidios focalizados para hogares de menores ingresos.
Actualmente, cerca de 4 millones de usuarios reciben descuentos por Zona Fría. De avanzar la reforma, una parte importante perdería el beneficio y el resto accedería a subsidios más limitados y sujetos a topes de consumo.
El debate promete convertirse en uno de los temas más sensibles de las próximas semanas en el Senado, con gobernadores patagónicos y legisladores provinciales decididos a resistir una reforma que, aseguran, trasladará mayores costos energéticos a los usuarios residenciales.