Compañía Mega inició la puesta en marcha de una obra clave de USD 260 millones que permitirá aumentar hasta 50% la producción de líquidos del gas natural. El proyecto refuerza la capacidad de industrialización y exportación asociada al crecimiento de Vaca Muerta y anticipa nuevas inversiones por otros USD 360 millones.
En un contexto de fuerte expansión de la producción de hidrocarburos no convencionales, la empresa anunció el inicio de la puesta en marcha de su Nuevo Tren de Fraccionamiento (NTF) en su planta de Bahía Blanca, una obra estratégica para capturar mayor valor del gas proveniente de la Cuenca Neuquina.
La iniciativa, que demandó una inversión cercana a los USD 260 millones, apunta a incrementar de manera sustancial la capacidad de procesamiento de líquidos del gas natural (NGLs), componentes clave para la industria petroquímica y los mercados de exportación. Según precisó la empresa, el nuevo tren permitirá elevar hasta un 50% la producción total, con una primera etapa que aportará alrededor de un 20% adicional de propano, butano y gasolina natural.
El proyecto se inscribe en un momento simbólico para la compañía, que cumple 25 años de operaciones, y refuerza su posicionamiento dentro de la cadena de valor del gas de Vaca Muerta. “Esta inversión nos permite transformar el recurso en productos comercializables y exportables, acompañando el desarrollo energético del país”, señaló el CEO, Tomás Córdoba.
La obra fue ejecutada bajo modalidad llave en mano por AESA, empresa de YPF especializada en infraestructura energética, y se integra a un sistema que conecta la planta de Bahía Blanca con el yacimiento Loma La Lata, en Neuquén, a través de un poliducto de 600 kilómetros. Este entramado procesa cerca del 40% del gas producido en la cuenca, lo que dimensiona el impacto de la nueva capacidad instalada.
El avance en infraestructura resulta clave en un escenario donde la producción de gas en Vaca Muerta continúa en alza y exige mayores capacidades de transporte, separación y procesamiento para evitar cuellos de botella. En ese sentido, el nuevo tren no solo amplía la capacidad operativa de Mega, sino que también contribuye a mejorar la eficiencia del sistema energético en su conjunto.
En paralelo, la compañía proyecta una nueva etapa de crecimiento con inversiones adicionales por USD 360 millones, en el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Esta fase buscará ampliar la capacidad de separación, transporte y fraccionamiento de líquidos, en línea con el potencial de expansión de la producción neuquina.
Con participación accionaria de YPF, Petrobras y Dow, Mega se consolidó como un actor central en la industrialización del gas argentino. Es el principal exportador de GLP del país y un proveedor clave de etano para la petroquímica local, lo que refuerza su rol en la articulación entre Vaca Muerta y los mercados globales.
La nueva infraestructura en Bahía Blanca marca, así, un paso decisivo para maximizar el aprovechamiento del gas neuquino y profundizar la inserción internacional de la producción energética argentina.