Neuquén logró un nuevo acuerdo con la industria petrolera para acelerar obras viales en el corazón de Vaca Muerta. Trece operadoras de la cuenca anticiparán unos USD 154,5 millones en concepto de regalías, cánones y peajes, que serán destinados a financiar mejoras en rutas estratégicas para sostener el crecimiento de la actividad hidrocarburífera.
El convenio fue firmado este martes en la Casa de Gobierno provincial y consolida el esquema de cooperación público-privada que viene impulsando la administración de Rolando Figueroa para atender las necesidades de infraestructura que genera la expansión del shale.
El acuerdo alcanza a YPF, Chevron, Pampa Energía, Pan American Energy, Phoenix Global Resources, Pluspetrol, Shell, Total Austral, Vista Energy, GeoPark, Tecpetrol, Harbour y Continental.
Los aportes de cada compañía se calcularán mediante una fórmula que contempla su participación en la producción no convencional de la cuenca neuquina y sus obligaciones fiscales con la Provincia. Los recursos serán depositados en un fideicomiso y se liberarán a medida que avance y se certifique la ejecución de las obras.
Qué rutas se van a mejorar
El dinero permitirá avanzar con la pavimentación de la Ruta Provincial 8, entre el empalme con la Ruta 6 y el denominado Camino de la Tortuga. También se financiarán trabajos de reparación y nuevos pavimentos sobre la Ruta Provincial 51.
A su vez, Neuquén asumirá con fondos propios la ejecución de intervenciones sobre las rutas provinciales 6 y 7, ya sea mediante trabajos directos o a través de contrataciones con terceros.
La batería de obras apunta a mejorar la circulación en una zona donde el crecimiento de Vaca Muerta multiplicó el tránsito de camiones, equipos, trabajadores e insumos.
El problema dejó de ser únicamente la capacidad para perforar y producir. Con el aumento de los volúmenes de petróleo y gas, la infraestructura de superficie se transformó en una condición para que la expansión productiva pueda sostenerse.
Un modelo que se extiende
El acuerdo firmado con las petroleras no es un mecanismo aislado. Neuquén viene utilizando esquemas de cooperación con las empresas para acelerar obras que impactan directamente sobre la operación de Vaca Muerta.
Uno de los principales ejemplos es el Bypass de Añelo, que avanza con financiamiento de un consorcio integrado por diez productoras de hidrocarburos.
La obra permitirá desviar el tránsito pesado vinculado con la actividad petrolera fuera del centro urbano de Añelo, reduciendo la presión sobre la localidad y mejorando la conectividad de una de las zonas más dinámicas de la economía neuquina.
Para la Provincia, la lógica es directa: la velocidad de crecimiento de Vaca Muerta exige que la infraestructura pública avance al mismo ritmo que las inversiones privadas.
La presión sobre la infraestructura
El acuerdo llega en un momento de fuerte expansión de la producción no convencional. La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) proyecta que la producción argentina de petróleo y gas podría más que duplicarse antes de 2035.
En uno de sus escenarios, la producción petrolera podría alcanzar 1,6 millones de barriles diarios en 2035. Ese crecimiento implicaría una mayor demanda sobre rutas, oleoductos, plantas de tratamiento, almacenamiento y sistemas de evacuación.
La industria estima, además, que las inversiones hidrocarburíferas podrían superar los USD 15.000 millones anuales durante la próxima década, con un máximo superior a USD 20.000 millones en 2027 si se mantienen condiciones adecuadas de precios, estabilidad macroeconómica y previsibilidad regulatoria.
El objetivo final es que el crecimiento de Vaca Muerta pueda traducirse en mayores exportaciones. La CEPH proyecta que el sector energético podría generar un superávit superior a USD 20.000 millones anuales hacia el final de la década.
El desafío para Neuquén
La nueva contribución de las petroleras pone de manifiesto el cambio de escala de Vaca Muerta. La cuenca ya no demanda solamente inversiones para perforar nuevos pozos: necesita más rutas para circular, más capacidad para transportar hidrocarburos y nuevas conexiones para sacar la producción hacia los mercados.
En ese contexto, el acuerdo por USD 154,5 millones funciona como una herramienta para acelerar obras que, por su impacto, exceden a una compañía o a un área hidrocarburífera determinada.
Para Neuquén, el desafío es acompañar con infraestructura el crecimiento de una actividad que se convirtió en el principal motor económico de la provincia. Para las petroleras, contar con rutas en condiciones es parte de la ecuación de negocios: cada barril adicional producido necesita una vía de salida eficiente y segura. El nuevo acuerdo apunta justamente a eso: que la falta de infraestructura no termine convirtiéndose en el próximo límite para el desarrollo de Vaca Muerta.