Mientras Vaca Muerta atraviesa una nueva etapa de expansión impulsada por grandes inversiones en petróleo, gas e infraestructura, las pequeñas y medianas empresas neuquinas advierten sobre los desafíos que enfrentan para sostener su participación en la cadena de valor energética. Desde la Cámara de Empresas, Industria y Servicios de Añelo (CEISA) alertaron sobre el avance de firmas provenientes de otras provincias y reclamaron una mayor articulación entre compañías locales para fortalecer el entramado productivo neuquino.
El planteo fue realizado por el presidente de la entidad, Raúl Pablo Martín, quien sostuvo que las pymes de la provincia compiten en un mercado cada vez más exigente, profesionalizado y concentrado, donde la capacidad para generar alianzas estratégicas resulta determinante para acceder a nuevas oportunidades de negocio.
Según señaló, una situación que se repite con frecuencia en la actividad hidrocarburífera es el desembarco de empresas de otras jurisdicciones que buscan asociarse con firmas neuquinas para ingresar al mercado local aprovechando herramientas como el Certificado de Compre Neuquino. Sin embargo, una vez instaladas y con conocimiento del sector, muchas de estas compañías terminan estableciendo vínculos directos con las operadoras y contratistas principales.
"En muchos casos, quienes inicialmente les abrieron las puertas terminan siendo desplazados de los negocios que ayudaron a generar", advirtió el dirigente empresario.
La preocupación surge en un momento en que la actividad en Vaca Muerta continúa creciendo y demanda cada vez más servicios especializados vinculados a perforación, logística, transporte, mantenimiento, construcción, ingeniería y operaciones de campo. Para las empresas locales, el desafío ya no pasa únicamente por acceder al mercado, sino por lograr una participación sostenible en una industria que atrae jugadores de todo el país.
Desde CEISA consideran que una de las respuestas posibles frente a este escenario es promover una mayor integración entre empresas neuquinas. La entidad sostiene que muchas veces las compañías locales buscan asociarse con actores externos para ampliar capacidades operativas o financieras, cuando existen oportunidades para construir alianzas dentro de la propia provincia.
"La verdadera fortaleza del entramado productivo local está en la capacidad de las empresas neuquinas para trabajar juntas y generar proyectos comunes", planteó Martín. En ese sentido, la cámara destacó el papel que cumplen las entidades empresariales como espacios de representación y defensa de los intereses del sector privado local. También remarcó la importancia del Cluster Vaca Muerta como ámbito para generar contactos, desarrollar relaciones comerciales y promover proyectos conjuntos entre proveedores de la región.
Para las pymes, el escenario actual presenta una paradoja. Mientras la Cuenca Neuquina concentra anuncios multimillonarios en infraestructura, exportaciones y desarrollo hidrocarburífero, muchas empresas locales enfrentan el riesgo de perder protagonismo en el proceso de expansión si no logran fortalecer su capacidad competitiva y asociativa.
Desde CEISA consideran que el crecimiento de Vaca Muerta representa una oportunidad histórica para consolidar una red de proveedores locales más robusta, capaz de captar una mayor porción de la actividad económica generada por la industria energética.
El planteo también se inscribe en un debate cada vez más presente dentro del sector: cómo garantizar que las inversiones que llegan a la provincia se traduzcan en desarrollo local, empleo neuquino y fortalecimiento de las empresas radicadas en la región. "Debemos dejar de vernos únicamente como competidores y comenzar a reconocernos también como potenciales aliados", señaló Martín, quien remarcó que el futuro de las pymes neuquinas dependerá tanto de su capacidad individual como de la construcción de redes de cooperación que les permitan ganar escala y posicionamiento frente a un mercado cada vez más competitivo.
Para la entidad, el desafío de fondo es lograr que el crecimiento de Vaca Muerta no sólo se refleje en mayores niveles de producción y exportaciones, sino también en el fortalecimiento de un ecosistema empresarial local capaz de sostener el desarrollo económico de la provincia en el largo plazo.