Para el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, Vaca Muerta no es solo una oportunidad económica, es una "roca" que obliga a la política a repensar la administración del territorio.
Durante la jornada de educación y energía organizada por la Fundación YPF en la 50° Feria Internacional del Libro, Figueroa dejó en claro que la provincia ha dejado atrás el paradigma de la escasez para entrar en el de la abundancia, pero advirtió que este crecimiento debe ser ordenado y con la mirada puesta en la gente.
"Muchas veces se habla de Vaca Muerta como un milagro laboral, pero mi deber es decir que en Neuquén no sobra trabajo. Lo que hay es un crecimiento ordenado y planificado", sentenció Figueroa ante un auditorio colmado.
El mandatario neuquino reveló datos impactantes sobre la presión demográfica que enfrenta la provincia: el año pasado migraron 21.000 nuevos neuquinos, de los cuales 4.000 están en edad escolar. "Eso nos demanda construir 160 nuevas aulas en un año solo para los hijos de quienes llegan buscando una oportunidad", graficó.
Figueroa fue enfático al describir la nueva relación entre la política y las operadoras petroleras. El gobernador explicó que su gestión les ha exigido tres ejes fundamentales a las empresas: becas, capacitación e infraestructura.
"Tenemos el programa de becas más importante de América con 20.000 beneficiarios. A la industria le pedimos que nos capaciten a nuestra gente a través del Instituto Vaca Muerta, porque si el neuquino no está preparado, la oportunidad la va a tomar otro", advirtió. En ese sentido, elogió la creación del Instituto, calificándolo como un centro de formación técnica sin precedentes, incluso superior a los existentes en centros petroleros globales como Houston o Canadá.
Con un tono firme pero constructivo, el gobernador cuestionó la visión centralista del país. "El Obelisco a veces da miopía y no permite mirar al interior. Antes nos decían que esperáramos, que si a la Argentina le iba bien, algo nos iba a tocar a los patagónicos. Hoy la realidad es inversa: si a Neuquén le va bien, a la Argentina le va bien porque la soberanía energética nace allá", afirmó.
Figueroa destacó que el derrame de Vaca Muerta ya se siente en los indicadores provinciales: una disminución del 59% en el desempleo y del 50% en la pobreza en los últimos dos años.
Sin embargo, aclaró que Neuquén todavía tiene deudas internas que saldar. "Todo lo que produce Vaca Muerta lo estamos poniendo en infraestructura. Ya invertimos mil millones en obras públicas, haciendo 850 kilómetros de rutas nuevas y hospitales, porque el gasoducto que lleva energía al mundo no puede pasar por la puerta de un criancero que todavía se cocina con leña", remarcó.
La jornada también sirvió para mostrar la sintonía entre Figueroa y Horacio Marín, CEO de YPF. Ambos coincidieron en que el círculo virtuoso de Vaca Muerta requiere de un Estado presente en la planificación social y de empresas privadas competitivas que generen riqueza.
"Vaca Muerta nos obliga a estar delante de los argentinos rindiendo cuentas. No es solo un proyecto petrolero, es un proyecto educativo y productivo que va a cambiar la matriz del país para siempre", concluyó Figueroa, reafirmando que la provincia está lista para ser el motor de la "nueva Pampa húmeda sin riesgo climático".