YPF puso en marcha dos nuevas instalaciones en La Angostura Sur, en Vaca Muerta, tras invertir unos US$ 400 millones en infraestructura para procesar petróleo y comprimir gas. La compañía apunta a elevar la producción del bloque hasta los 100.000 barriles diarios a comienzos de 2027, en línea con su estrategia de crecimiento y los compromisos de evacuación de crudo a través del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
El complejo incluye una Planta de Tratamiento de Crudo (PTC), con capacidad para procesar 63.000 barriles diarios, y una Planta Compresora de gas preparada para manejar 4 millones de metros cúbicos por día.
Ambas instalaciones son parte del desarrollo del Hub Sur y darán soporte al proyecto presentado por YPF bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El salto productivo del área explica la magnitud de la obra. En aproximadamente un año y medio, La Angostura Sur pasó de extraer 2.000 barriles diarios a rondar los 70.000. Así, multiplicó por 35 su producción y se ubicó entre los bloques más importantes de la formación, con cerca del 25% del shale oil que genera YPF.
Más infraestructura para exportar
La nueva capacidad de procesamiento permitirá acompañar el crecimiento de los pozos y acondicionar los hidrocarburos antes de incorporarlos a las redes de transporte. El objetivo es que una mayor producción pueda llegar a los mercados internacionales, aprovechando la expansión de la infraestructura de evacuación de Vaca Muerta.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, destacó la importancia de las instalaciones para acelerar el desarrollo del área y sostuvo que el crudo tratado llegará a los mercados mundiales a través del VMOS.
La obra se integra al proyecto LLL Oil, cuya inversión global fue presentada en torno de los US$ 21.000 millones. La iniciativa forma parte de la apuesta de la compañía por ampliar la escala de producción no convencional y fortalecer el perfil exportador de la Argentina.
Una obra que movilizó a 1.300 trabajadores
La construcción estuvo a cargo de AESA e involucró a unos 1.300 trabajadores durante el pico de actividad, entre personal propio, contratistas y equipos técnicos. También participaron más de 20 empresas proveedoras locales y nacionales.
Los trabajos incluyeron el movimiento de un millón de metros cúbicos de suelo, la utilización de 12.000 metros cúbicos de hormigón armado y el tendido de más de 500 kilómetros de cables para sistemas eléctricos y de control. En total, se acumularon alrededor de 2,1 millones de horas de trabajo.
Con las nuevas plantas operativas, YPF busca sostener la curva ascendente de La Angostura Sur y acercarse a la meta de 100.000 barriles diarios a comienzos de 2027. El desafío será convertir esa capacidad instalada en producción efectiva y asegurar que la infraestructura de transporte acompañe el ritmo de crecimiento de Vaca Muerta