El 27 de septiembre de 1986, Cliff Burton, bajista de Metallica, murió en un accidente de autobús en Suecia. Tenía apenas 24 años y atravesaba el momento de mayor crecimiento de su carrera: había participado de tres discos fundamentales para la historia de la banda y acababa de recorrer el mundo con la gira a Damage Inc. Tour, donde promocionaban el álbum Master of Puppets.
Su muerte interrumpió de manera abrupta una carrera que había comenzado en el ámbito musical de California y que, en apenas tres años y medio junto a Metallica, había transformado para siempre la manera de entender el bajo dentro del thrash metal.
Del piano, al bajo: la música como promesa familiar
Clifford (Cliff) Lee Burton nació el 10 de febrero de 1962. A los seis años comenzó a estudiar piano y, después de la muerte de su hermano David en 1975, encontró en la música una forma de canalizar el dolor.
Burton comenzó a estudiar bajo y se propuso convertirse en un gran músico. Su formación no se limitó al rock: estudió jazz, música clásica y teoría musical, incluso aprendió a leer partituras con el bajista de jazz Steve Doherty.
Antes de llegar a Metallica pasó por bandas como EZ-Street, Agents of Misfortune y Trauma. Fue precisamente durante una presentación de ésta última en Los Ángeles cuando James Hetfield y Lars Ulrich descubrieron su particular manera de tocar.
El detalle que los sorprendió fue decisivo: escucharon un solo que creyeron ejecutado por una guitarra, pero provenía del bajo del propio Burton.
Tres discos que cambiaron la historia de Metallica
Burton se incorporó a Metallica en 1983, pero puso una condición: la banda debía modificar su itinerario y mudarse a San Francisco. La llegada del promisorio bajista coincidió con una etapa de transformación musical que quedó plasmada en los primeros tres álbumes de estudio.
Kill 'Em All: el comienzo de todo
Lanzado en 1983, el álbum debut de Metallica ya tenía buena parte de sus canciones compuestas antes de la incorporación de Burton. Sin embargo, su presencia se hizo especialmente visible en “(Anesthesia) Pulling Teeth”, un instrumental de bajo en el que mostró una combinación poco habitual de distorsión, el efecto wah-wah y la técnica de tapping.
El instrumento que tradicionalmente suele quedar relegado detrás de las guitarras pasó, con Burton, a ocupar un lugar protagonista. Una suerte de cambio de prioridades.
Ride the Lightning: la expansión musical
En 1984 llegó Ride the Lightning, un disco en el que la influencia compositiva de Burton fue mucho más marcada y profunda. Su nombre aparece en los créditos de seis de las ocho canciones.
Entre los momentos más recordados están “For Whom the Bell Tolls” y “The Call of Ktulu”, temas que muestran una faceta más melódica y experimental de Metallica.
Master of Puppets: la consagración mundial
En 1986 Metallica publicó Master of Puppets, el álbum que llevó a la banda a una nueva dimensión, a los charts internacionales.
Burton tuvo una participación especialmente importante en “Orion”, el instrumental que se convirtió en una de las grandes muestras de su creatividad como compositor y bajista.
La banda salió de gira por Estados Unidos junto al líder de Black Sabbath, Ozzy Osbourne, y posteriormente emprendió la gira europea que terminaría de manera trágica.
La última noche: Estocolmo y una despedida inesperada
El 26 de septiembre de 1986, Metallica se presentó en Estocolmo. Esa noche Burton protagonizó uno de sus característicos momentos sobre el escenario con un solo de bajo basado en una versión diferente de The Star-Spangled Banner.
La última canción que interpretó con Metallica fue “Blitzkrieg” (palabra del alemán que en castellano se traduciría como 'guerra relámpago'). Después, la banda completó el concierto y se preparó para viajar hacia Copenhague, donde tenía previsto presentarse al día siguiente.
De acuerdo con las crónicas de la época, los integrantes sortearon mediante cartas los lugares donde dormirían en el autobús. Burton sacó la carta ganadora y, paradoja del destino, eligió la cama donde habitualmente dormía el guitarrista Kirk Hammett.
Horas después, esa elección azar cobraría una dimensión estremecedora.
El accidente que terminó con la vida de Burton
Cerca de las 6:15, el autobús perdió el control mientras circulaba por una ruta de Suecia. El vehículo se salió de la cinta asfáltica y volcó varias veces. Burton salió despedido y el autobús cayó sobre él.
Los demás integrantes de Metallica y el equipo técnico encontraron al bajista debajo del vehículo. En medio de la confusión, hubo incertidumbre sobre si Burton había logrado sobrevivir.
Cómo murió Cliff Burton y por qué hubo versiones contrapuestas
Finalmente, el médico interviniente determinó que Burton había muerto como consecuencia de una compresión torácica y una contusión pulmonar.
El conductor señaló que el vehículo había derrapado debido a finas capas de hielo en la ruta. Sin embargo, el informe policial consignó una temperatura de 3,7 °C y no hizo referencia a la presencia de hielo en el camino. Las investigaciones posteriores establecieron que el conductor no estaba alcoholizado ni se había quedado dormido.
La tragedia terminó con la vida de un músico que aún no había cumplido los 25 años.
Una última entrevista apenas horas antes
Uno de los detalles más impactantes de aquella jornada ocurrió apenas unas horas antes del accidente.
El 26 de septiembre, Burton había concedido una entrevista a una revista sueca. Allí habló de su carrera, del éxito del álbum Master of Puppets, de los planes de Metallica y de un anhelo personal: tener su propia casa.
También habló de la gira que estaban realizando en Europa y del futuro musical de Metallica. Sin saberlo, esas serían sus últimas declaraciones públicas. Y sus última palabras.
To Live Is to Die: la música de Metallica después de Burton
La muerte de Burton no puso fin a sus aportes a Metallica. Para ...And Justice for All, cuarto álbum de estudio de 1988, Metallica completó “To Live Is to Die”, una composición que incluía material que Burton había desarrollado previo a la gira. También apareció póstumamente en el recuerdo audiovisual de Cliff 'Em All!, publicado en 1988, una recopilación de imágenes de sus años junto a la banda.
Su influencia también trascendió a la banda. Dave Mustaine compuso “In My Darkest Hour”, incluida en So Far, So Good... So What!, después de conocer la noticia de su muerte.
Un legado que sobrevivió cuatro décadas
El funeral de Burton se realizó el 7 de octubre de 1986 en Castro Valley, California. Sus cenizas fueron esparcidas en el rancho Maxwell, un lugar que había compartido con amigos y músicos cercanos.
Durante la ceremonia ocurrió una escena especialmente emotiva: familiares y amigos formaron un círculo alrededor de sus cenizas. Cada uno tomó un puñado, dijo unas palabras sobre Cliff y lo dejó caer.
Cuando terminó la ceremonia, sonó “Orion”.
En 2009, Burton fue incluido de post mortem en el Salón de la Fama del Rock and Roll junto con Metallica.
Cuatro décadas después de aquella madrugada sueca, su figura continúa asociada a una idea que excede los tres discos que alcanzó a grabar con Metallica: la de un músico que convirtió al bajo en una voz protagonista del metal y dejó una huella enorme en una carrera que terminó demasiado pronto.