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El regalo del Indio Solari que cambió la vida del cantante de La Mississippi: “le hice caso y dejé la construcción”

Ricardo Tapia recordó la estrecha relación que mantuvo con el Indio Solari durante años de convivencia en salas de ensayo. Entre libros, filosofía y música, una anécdota sobre un mameluco se convirtió en uno de los recuerdos más significativos de su amistad.

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Viernes, 05 de junio de 2026 a las 13:39
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Ricardo Tapia, líder de La Mississippi evocó las charlas cotidianas que compartía con el Indio Solari. Foto: gentileza Silvio Cornejo.

La muerte de Carlos “Indio” Solari este viernes marcó el cierre de una etapa fundamental del rock argentino. Ricardo Tapia, cantante de La Mississippi Blues Band y referente del género, habló en exclusiva con Prima Multimedios sobre su relación personal y profesional con el artista, destacando la profundidad cultural y filosófica que acompañaba su obra.

Tapia recordó las décadas de cercanía con Solari y los Redondos, en las que compartieron largas horas en salas de ensayo junto a músicos como Skay Beilinson, Semilla, Walter y otros integrantes de la banda. “Siempre charlaba con el Indio de libros, de literatura, de filosofía, nos poníamos a hablar sobre cosas fuera de lo musical, no era un tipo que hablaba mucho de la música”, relató. Para el cantante, esas charlas sobre filosofía y lectura formaron parte de un vínculo cotidiano y enriquecedor.

Tapia recordó las largas charlas con el Indio Solari sobre libros, literatura y filosofía.

La historia del mameluco

El cantante destacó además la influencia que tuvo Solari en su propia carrera musical. Durante los años en que trabajaba en construcción, el Indio le regaló un mameluco y le recomendó usarlo solo para ensayar, sugiriendo que Tapia dedicara más tiempo a la música. “Con eso me hizo darme cuenta de que podía dejar la obra y empezar a cantar, así fui dedicándome más a la música”, explicó, subrayando cómo la relación con Solari trascendía lo estrictamente artístico.

“Él me regaló un mameluco y me dijo ‘no lo use para trabajar’ - porque él nunca me tuteaba-. ‘Escúcheme, Tapia, no lo use para trabajar, úselo para cantar, así va dejando de laburar en la obra y va empezando a cantar’. Y bueno, le hice caso y con el tiempo dejé la construcción”, contó Tapia.

Tapia también resaltó la dimensión cultural de Solari y su legado musical. Consideró que las letras de los Redondos, cargadas de referencias históricas, filosóficas y políticas, siguen siendo un desafío intelectual para las nuevas generaciones. “El Indio generó durante dos décadas una visión musical, política y filosófica de la vida muy ligada a esa época”, afirmó, describiendo al artista como un referente indispensable del rock nacional, cuya influencia continuará vigente en la música y la cultura argentina.

Un pérdida para la cultura

Para el líder de La Mississippi, la importancia de Solari trasciende el ámbito musical. “Es una pérdida muy grande para lo cultural”, expresó, al señalar que el artista construyó una mirada particular sobre la realidad argentina a través de sus canciones. En ese sentido, destacó que durante más de dos décadas logró desarrollar una propuesta que combinó elementos musicales, políticos, filosóficos y surrealistas, convirtiéndose en una referencia ineludible para varias generaciones.

Tapia destacó la profundidad de las letras de los Redondos y su carga filosófica.

El músico también recordó que tanto Solari como Skay Beilinson acumulaban experiencias de vida que enriquecían sus conversaciones y su producción artística. “El Indio Solari es un tipo que viajó y vivió mucho e hizo muchas cosas. Tuvo experiencias de todo tipo”, señaló Tapia, quien remarcó que ambos estuvieron vinculados durante años a distintos movimientos culturales y políticos que marcaron su visión del mundo.

Entre los recuerdos más entrañables, Tapia mencionó la rutina compartida en la sala de ensayo de la calle Irigoyen. Allí, mientras los músicos llegaban para los ensayos, se generaban encuentros informales que hoy conserva como parte de una etapa irrepetible. “Los Redondos fueron parte de lo cotidiano para nosotros mucho tiempo, porque los veíamos en la sala”, recordó.

 

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