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Tragedia en Salta: murió a los 36 años el músico Lucas Montanaro mientras jugaba al fútbol

Lucas Montanaro, tecladista y cantante de 36 años que integró Macumbicos y acompañó a Canto 4, murió tras una descompensación mientras jugaba al fútbol con amigos. Su familia donó sus órganos.

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Murió Lucas Montanaro, exintegrante de Canto 4, a los 36 años

La música salteña está de duelo. Lucas Montanaro, tecladista y cantante de 36 años, murió después de sufrir una descompensación mientras jugaba al fútbol con amigos. La noticia, tan inesperada como dolorosa para quienes compartieron con él escenarios, ensayos y canciones, apagó de manera abrupta la vida de un joven músico que había construido su camino en la escena del norte argentino.

Fue integrante de Macumbicos, una de las agrupaciones con las que desarrolló buena parte de su recorrido artístico. En los últimos años había acompañado a Canto 4, uno de los conjuntos salteños de mayor reconocimiento, como pianista y tecladista.

El adiós del Instituto Nacional de la Música

La noticia de su fallecimiento fue comunicada públicamente por el Instituto Nacional de la Música (INAMU). A través de sus redes sociales compartió fotografías del artista y expresó su acompañamiento a familiares, amigos y colegas. "Despedimos a Lucas Montanaro, reconocemos su aporte a la música argentina y acompañamos a sus familiares, amistades, colegas y seres queridos en este momento", señalaron desde el organismo.

Murió Lucas Montanaro, exintegrante de Canto 4, a los 36 años

Detrás de esas palabras institucionales quedó expuesto el dolor de una comunidad musical que perdió demasiado pronto a uno de sus integrantes. Pero también el recuerdo de un artista que encontró en la música una forma de vida y que durante años hizo de los teclados, el piano y su voz una manera de contar historias.

Su paso por Macumbicos

Montanaro había construido una parte fundamental de su trayectoria junto a Macumbicos, agrupación salteña formada en 2013. Reunió músicos con la intención de recorrer diferentes vertientes de la música popular a través de un repertorio que combinaba composiciones propias y versiones.

Allí Lucas se desempeñó como tecladista y también como una de las voces del grupo. Ocupó un lugar central dentro de una formación que fue creciendo con el paso de los años. Llevó su música por distintos escenarios del norte y otras provincias argentinas.

En 2016, Macumbicos dio un paso fundamental con la presentación de su primer trabajo discográfico. Un álbum compuesto por 14 canciones: diez composiciones propias y cuatro versiones. Entre las canciones difundidas por la agrupación quedaron registros como "Sabático" y "El Carpero".

El piano en la "Misa Criolla" junto a Canto 4

En los últimos años, su nombre quedó ligado también a Canto 4, formación con la que compartió diferentes presentaciones y momentos importantes de su historia reciente. Uno de ellos ocurrió en marzo de 2024, cuando estuvo a cargo del piano durante la interpretación de la "Misa Criolla".

La obra emblemática de Ariel Ramírez que el conjunto presentó en la ciudad de Salta junto a un ensamble integrado por 35 coristas del Centro Cultural América y miembros del coro Arsis. En aquella oportunidad, el piano de Montanaro se convirtió en una pieza más de una puesta que reunió voces, músicos y una obra profundamente arraigada en la identidad cultural argentina.

Ese mismo año, su participación junto a Canto 4 adquirió una dimensión especial en el marco de la celebración por los 25 años de trayectoria del conjunto y la presentación de su álbum "Presente". Montanaro fue anunciado entonces como parte del equipo de músicos encargado del piano y los teclados.

La descompensación y el gesto de su familia

La noticia de su muerte llegó de manera inesperada. Lucas tenía apenas 36 años. Según contó su tío en declaraciones a Informate Salta, era "un chico joven y sano. La vida normal, un chico sin ninguna adicción". El músico se había descompensado mientras jugaba al fútbol con amigos.

Lo que comenzó como un momento cotidiano terminó convirtiéndose en una tragedia que conmocionó a su familia y a quienes habían recorrido junto a él tantos años de música. Pero en medio de ese dolor apareció un último gesto que transforma la historia de Lucas. Su familia decidió donar sus órganos para que otras personas pudieran tener una oportunidad de seguir viviendo.

Así, la despedida de Montanaro quedó atravesada por una paradoja dolorosa. Mientras su familia y sus amigos deben aprender a vivir con una ausencia que llegó demasiado pronto, parte de él continuará presente en otras vidas. La música que interpretó durante años, las canciones de Macumbicos, los escenarios que compartió con Canto 4 y el piano de aquella "Misa Criolla" forman ahora parte de la memoria de quienes lo conocieron. 

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