En la región italiana de Las Marcas, bajo los adoquines de la plaza Andrea Costa en Fano, un hallazgo arqueológico ha sorprendido al mundo: cuatro columnas de piedra arenaria de metro y medio de diámetro y quince metros de altura original que pertenecen a la mítica Basílica de Vitruvio, un edificio que hasta ahora solo existía en textos históricos.
El ministro de Cultura italiano, Alessandro Giuli, destacó la magnitud del descubrimiento al afirmar que "representa algo excepcional en la historia de la arqueología, de la arquitectura y de la morfología de la ciudad de Fano", comparándolo con hallazgos emblemáticos como la tumba de Tutankamón o el Lapis Niger de Roma.
Este hallazgo confirma con precisión las descripciones del propio Vitruvio en su tratado 'De Architectura', escrito hace más de dos mil años. Las columnas coinciden exactamente con las medidas que él detalló: cinco pies romanos de diámetro, ocho columnas en los lados largos, cuatro en los cortos, y pilastras que sostenían un segundo piso. "Es como si el propio Vitruvio hubiera enterrado el plano junto al edificio", señalan los expertos.
Durante siglos, eruditos y arqueólogos buscaron sin éxito esta basílica, realizando dibujos y excavaciones en lugares erróneos. Sin embargo, fue durante trabajos de remodelación financiados por el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia de Italia (PNRR) cuando se descubrieron las primeras columnas, y posteriormente se confirmó la ubicación exacta con un sondeo en la plaza Avveduti, donde apareció la quinta columna angular.
Vitruvio, nacido en la antigua Fanum Fortunae –la actual Fano–, fue ingeniero militar, arquitecto y teórico, y su tratado es la única obra completa de arquitectura que se conserva de la Antigüedad. Su influencia fue fundamental para el Renacimiento y la arquitectura clásica europea, inspirando a figuras como Leonardo da Vinci, quien creó el famoso Hombre de Vitruvio.
La Basílica romana no era un templo religioso sino un espacio público dedicado a la administración de justicia y los negocios. Vitruvio la describió con orgullo como un edificio de "suma dignidad y belleza". Con el paso del tiempo y diversas invasiones, la estructura quedó sepultada bajo nuevas construcciones y ruinas, olvidada hasta ahora.
Andrea Pessina, superintendente de Arqueología de Las Marcas, resaltó que "teníamos conocimiento escrito de las fuentes, teníamos a Palladio y otros que trabajaron sobre Vitruvio. Ahora tenemos el dato de contexto". Este dato cambia radicalmente la comprensión histórica y arqueológica de la ciudad.
El alcalde de Fano, Luca Serfilippi, manifestó su emoción y destacó que "tras dos mil años de espera, podemos decir que hemos encontrado la Basílica de Vitruvio. No es solo patrimonio de Fano, nos proyecta en una dinámica mundial". Por su parte, el presidente de la región, Francesco Acquaroli, subrayó que "la columna que tenemos detrás cambia la historia de nuestra región. Es un hallazgo comparable al de la tumba de Tutankamón".
Este descubrimiento convierte a Fano, con sus sesenta mil habitantes, en un punto clave del turismo cultural y arquitectónico mundial. Ya se planea ampliar las excavaciones, crear un museo y transformar el área en un parque arqueológico, apoyados por fondos europeos del PNRR.
Quedan aún preguntas por resolver, como qué otros edificios públicos y estructuras se encuentran bajo tierra. Excavaciones anteriores en via Vitruvio, donde aparecieron pavimentos de mármol en 2022, serán reevaluadas a la luz de este hallazgo, y se buscará identificar el mercado (macellum) y las termas.
Lo cierto es que la Basílica de Vitruvio ha dejado de ser un mito para convertirse en una realidad tangible y medible, y Fano recupera su lugar como el corazón de la arquitectura occidental desde la Antigüedad hasta la actualidad. A tan solo medio metro bajo tierra, la ciudad ha encontrado la prueba material del manual que moldeó la construcción en Occidente.