El papa León XIV aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Carrasco para dar inicio formal a su sexta gira apostólica internacional y la primera con destino a América Latina. La llegada del Santo Padre a Montevideo representa un hito histórico para la región, al concretar el regreso de un pontífice a territorio uruguayo tras 38 años, luego de las visitas realizadas por san Juan Pablo II en 1987 y 1988. El vuelo de la compañía ITA Airways despegó por la mañana desde el aeropuerto Fiumicino de Roma transportando a la comitiva papal y a decenas de periodistas internacionales hacia la primera escala del periplo que se extenderá hasta el 17 de noviembre e incluirá a la Argentina y Perú.
El recibimiento oficial estuvo acompañado por una masiva movilización de fieles y contingentes de peregrinos arribados desde la Argentina, Brasil y Paraguay para seguir los primeros compromisos del Pontífice. Tras tocar tierra en Carrasco, la comitiva emprendió un recorrido de 22 kilómetros a lo largo de la Rambla montevideana para trasladarse hacia el centro administrativo de la capital. El epicentro de las actividades iniciales se concentró en la Plaza Independencia, donde las autoridades montaron un estricto dispositivo institucional para la ceremonia de bienvenida y la posterior alocución del Papa ante miembros del cuerpo diplomático y referentes de la sociedad civil.
La agenda oficial de la primera jornada contempla un encuentro privado entre León XIV y el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, en el Edificio Ejecutivo José Artigas. Posterior a la reunión con el jefe de Estado, el Pontífice acudirá al Cabildo de Montevideo para recibir las llaves de la ciudad de manos de los representantes municipales, antes de culminar sus compromisos públicos presidiendo la celebración de las Vísperas junto al episcopado y miembros del clero local en la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción.