La Cámara de Diputados de la Nación frenó el tratamiento de los proyectos destinados a atender el endeudamiento y la morosidad familiar, luego de una extensa sesión que se prolongó hasta la madrugada de este jueves. La decisión de devolver las iniciativas a comisión se aprobó con 121 votos afirmativos, 117 negativos y cinco abstenciones, por lo que no hubo una definición sobre las medidas propuestas para aliviar la situación de las familias con dificultades para pagar sus deudas.
La moción fue impulsada por la diputada de La Libertad Avanza Silvana Giudici, cuando el oficialismo advirtió que no contaba con los respaldos necesarios para aprobar su propio proyecto. De esta manera, el debate regresó a las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, sin una fecha definida para volver al recinto. La decisión generó críticas de la oposición, que cuestionó la postergación de una discusión vinculada con la situación económica de los hogares.
El proyecto del oficialismo, acompañado por el PRO y la UCR, se enfoca en la transparencia de los créditos, el acceso a información detallada sobre las condiciones de financiamiento y la educación financiera. También propone herramientas para que los usuarios puedan consultar sus obligaciones y conocer su perfil de riesgo. Sin embargo, la iniciativa no establece topes a las tasas de interés ni contempla un régimen extraordinario de refinanciación para quienes acumulan atrasos en sus pagos.
Por su parte, Unión por la Patria, Provincias Unidas y la Coalición Cívica impulsan una propuesta de regularización y alivio financiero. El dictamen opositor plantea declarar la emergencia por 180 días y habilitar un esquema voluntario de refinanciación de al menos 12 cuotas para personas con más de 60 días de mora. Además, propone que los pagos mensuales no superen el 30% de los ingresos y contempla límites a los intereses y la condonación de los punitorios, sin eliminar el capital adeudado.
Durante la discusión, los bloques expusieron diferencias sobre cómo responder al crecimiento de las deudas familiares. Mientras el oficialismo defendió la necesidad de mejorar las reglas del mercado crediticio y evitar fraudes, la oposición reclamó medidas concretas para quienes enfrentan dificultades para pagar préstamos personales, tarjetas de crédito y compromisos con plataformas financieras. La falta de acuerdos impidió que alguna de las propuestas obtuviera los votos necesarios para avanzar.
Con la vuelta a comisión, el Congreso no rechazó definitivamente los proyectos, pero dejó pendiente una resolución sobre el endeudamiento familiar. Las iniciativas deberán continuar su recorrido parlamentario y los bloques tendrán que negociar posibles modificaciones para intentar alcanzar un consenso. Por ahora, no hay una fecha confirmada para retomar el tratamiento en la Cámara baja.