La avícola Granja Tres Arroyos suspendió desde este lunes 31 de agosto la actividad de su planta industrial de Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires. La medida fue comunicada por la empresa “hasta nuevo aviso” y se fundamentó en razones operativas y productivas vinculadas, entre otros factores, a la falta de suministro eléctrico.
Según el comunicado interno difundido por la compañía, la decisión responde a “la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas” derivadas de circunstancias consideradas de fuerza mayor. Sin embargo, la incertidumbre creció entre los trabajadores ante la posibilidad de que la interrupción de las tareas productivas se transforme en un cierre permanente.
La preocupación se profundizó luego de que, según información publicada por Infobae, se observara el retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas por parte del directorio. La situación se suma a una serie de suspensiones, despidos y cierres que la empresa viene atravesando en distintas plantas de su estructura productiva.
El escenario también está marcado por la delicada situación financiera de Granja Tres Arroyos, que arrastra un pasivo de alrededor de 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración de deuda. El plan contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago de hasta siete años y la posible venta de activos considerados no estratégicos.
En los últimos meses, la empresa también comunicó más de 250 despidos en su planta La China de Concepción del Uruguay, además de suspensiones y paralizaciones en otras unidades productivas. La planta de Capitán Sarmiento se suma así a un escenario de fuerte ajuste que mantiene en alerta a los trabajadores y vuelve a poner en duda el futuro de una de las principales empresas avícolas del país.