Este domingo 25 de octubre murió Roxana Amed, a los 63 años. La reconocida cantante y compositora, una de las voces más destacadas del jazz argentino, atravesaba una enfermedad. Por el momento, no trascendió oficialmente la causa de su muerte.
Nacida en Buenos Aires y radicada desde hacía más de una década en Estados Unidos, Amed construyó una destacada trayectoria nacional e internacional, en la que combinó el jazz con elementos del folclore, el rock argentino y la poesía. A lo largo de su carrera colaboró con reconocidos músicos, obtuvo dos premios Gardel y recibió dos nominaciones a los Latin Grammy. Además de su trabajo como intérprete y compositora, se desempeñaba como docente en la Universidad de Miami.
De Ramos Mejía al mundo: sus primeros pasos
Amed nació el 5 de octubre de 1963 en el barrio porteño de Palermo, pero creció en Ramos Mejía. Su relación con la música comenzó desde muy pequeña: a los cuatro años empezó a estudiar piano. De raíces italianas y de Medio Oriente, provenía de una familia sin vínculos con el mundo artístico.
Durante la adolescencia encontró en los discos que escuchaba su padre una primera aproximación al jazz. Las voces de Judy Garland y Doris Day despertaron su curiosidad. A los 18 años, un casete de Sarah Vaughan terminó de marcar su camino. "Su música me deslumbró", contó en 2025.
La compositora detrás de éxitos populares
Aunque el jazz fue su principal territorio artístico, Amed también tuvo una importante carrera como compositora de música popular. Fue coautora de "La última noche", uno de los éxitos de Diego Torres, y escribió "Lucía" para Luciano Pereyra. También trabajó con Sandra Mihanovich y Los Tekis, entre otros artistas.
En 2001 recibió un premio Martín Fierro por "Sobrevivientes", canción interpretada por Mihanovich para la serie Vulnerables. En sus primeros años también se desempeñó como entrenadora vocal en programas televisivos como Escalera a la fama, donde trabajó con los integrantes de Bandana y Mambrú.
Pedro Aznar y los discos que marcaron su estilo
Uno de los momentos decisivos de su carrera llegó junto a Pedro Aznar, a quien buscó para que produjera Limbo (2004), su primer álbum. Volvieron a trabajar juntos en Entremundos (2006). Aquellos discos comenzaron a consolidar un estilo personal que se apartaba de las interpretaciones tradicionales de los estándares del jazz y daba cada vez más espacio a sus propias composiciones.
Su camino musical continuó con trabajos como Cinemateca Finlandesa (2010), junto al pianista Adrián Iaies, y Los trabajos y las noches (2023), en colaboración con el pianista y compositor Frank Carlberg, en el que musicalizó poemas de Alejandra Pizarnik.
Los Latin Grammy y el reconocimiento internacional
Con los años, su reconocimiento trascendió las fronteras argentinas. Sus discos Ontology (2021) y Unánime (2022) fueron nominados a los Latin Grammy en la categoría de mejor álbum de jazz latino, en 2021 y 2023, respectivamente. También compartió proyectos con figuras como Chucho Valdés y se presentó en importantes escenarios y festivales internacionales.
En 2025, recibió el Diploma al Mérito de los Premios Konex como solista de jazz, una distinción que se sumó a los reconocimientos que había cosechado a lo largo de su trayectoria.
Su vida en Miami y la docencia
En el plano personal, Amed estaba casada con Daniel Arano, productor vinculado a la industria musical y televisiva, quien también colaboraba en la organización de sus proyectos artísticos. Fue una oportunidad laboral de él la que llevó al matrimonio a instalarse en Miami en 2013.
En Estados Unidos logró consolidar su carrera y comenzó a desempeñarse como docente de canto y teoría musical en la Frost School of Music de la Universidad de Miami, donde también participaba en la formación de nuevas generaciones de artistas.
Todos los fuegos: su reinterpretación del rock argentino
En sus últimos años presentó Todos los fuegos, un álbum en el que se animó a reinterpretar desde el jazz clásicos del rock argentino, con canciones como "Cinema Verité", de Serú Girán; "Corazón delator", de Soda Stereo, y "Ciudad de pobres corazones", de Fito Páez.
El proyecto reunió a destacados músicos argentinos y estadounidenses, entre ellos Leo Genovese, Martin Bejerano, Tim Lefebvre y Kenny Wollesen. "No sabía si iba a poder hacerlo bien, necesitaba una aspereza que no sabía que tenía. Lo llamé a Leo Genovese y le dije: 'Antes de morirme quiero hacer un disco de rock argentino'", recordó.
En abril de este año, Amed celebró su nominación a los Premios Gardel 2026 en la categoría de mejor álbum de jazz. A través de sus redes sociales agradeció a los músicos, productores y técnicos que participaron del proyecto, y dedicó unas palabras a los artistas argentinos cuyas canciones había reinterpretado: "¡Siempre orgullosa de llevar nuestro patrimonio al mundo!".